Claves
- Los bonos son instrumentos de renta fija (activos que pagan intereses) que permiten a gobiernos y empresas financiarse, y a los inversores cobrar intereses periódicos
- Conocer lo básico de los bonos ayuda a diversificar la cartera (repartir la inversión entre distintos activos) y a ajustar el riesgo al perfil del inversor
- El precio de los bonos y los tipos de interés se mueven al revés: si suben los tipos, bajan los precios de los bonos
- Distintos tipos de bonos (soberanos, corporativos y municipales) responden a objetivos diferentes
- En 2026, el mercado canadiense muestra solidez: los bonos del Estado rinden entre el 3,8% y el 4,2% y los bonos corporativos con grado de inversión entre el 5,1% y el 5,8%
- Invertir en bonos exige entender el vencimiento (cuándo se devuelve el dinero), la calidad crediticia (capacidad de pago) y el estado del mercado
¿Qué es un bono? La base de la renta fija
Un bono es un préstamo que el inversor concede al emisor, normalmente un Estado o una empresa. Al comprar un bono, prestas dinero a cambio de intereses en fechas fijadas durante un periodo. En la fecha de vencimiento, el emisor devuelve el principal, es decir, el importe nominal (también llamado “valor nominal”).
Los bonos son “pagarés” con un calendario de pagos. A diferencia de las acciones (que son una parte de propiedad de una empresa), los bonos son deuda y suelen ofrecer ingresos más previsibles. Por eso se usan para dar estabilidad a una cartera diversificada.
Según datos de 2026 del Banco de Canadá, el mercado canadiense de bonos suma alrededor de 2,8 billones de dólares en títulos en circulación, clave para la financiación pública y la captación de capital del sector privado.

Cómo funcionan los bonos: qué hay detrás
El “contrato” del bono: elementos clave
Cada bono incluye condiciones que marcan la relación entre quien pide el dinero y quien lo presta:
| Elemento | Definición | Qué implica para el inversor |
|---|---|---|
| Valor nominal | Importe principal (suele ser 1.000 $) | Dinero que se cobra al vencimiento |
| Tipo de cupón | Porcentaje de interés anual | Marca los pagos periódicos de intereses |
| Vencimiento | Fecha en la que termina el bono | Plazo hasta recuperar el principal |
| Precio de emisión | Precio al que se vende al inicio | Precio de entrada de la inversión |
| Calificación crediticia | Evaluación de la capacidad de pago del emisor | Señal del riesgo de impago |
Si el emisor entra en impago (no paga intereses o principal), el inversor puede perder dinero. Por eso es clave revisar la calidad crediticia antes de invertir.
Pagos de intereses: la promesa del bono
La mayoría de los bonos paga intereses cada seis meses, aunque depende del producto. Un bono con 10.000 $ de nominal y un 5% fijo paga 500 $ al año, normalmente en dos pagos de 250 $. Esta previsibilidad atrae a perfiles conservadores y a quienes buscan rentas.
El cupón se fija al emitir el bono y no cambia. En cambio, el precio en el mercado sí varía según el entorno de tipos y la demanda, por lo que el bono puede comprarse o venderse por encima o por debajo del nominal.
Tipos de bonos: un mapa básico
Bonos del Estado: el pilar de la seguridad
Los bonos públicos son préstamos a administraciones federales, provinciales o municipales. En Canadá incluyen:
Emisiones federales:
- Bonos del Tesoro con vencimientos superiores a 10 años
- Letras del Tesoro (T-bills), con vencimiento inferior a un año
- Bonos ligados a la inflación: ajustan el principal según el IPC (índice de precios al consumo), para que los pagos no pierdan poder adquisitivo
A enero de 2026, el bono de Canadá a 10 años ofrece una rentabilidad cercana al 3,9%, en línea con la política monetaria y el ciclo económico.
Bonos provinciales y municipales: los bonos municipales, emitidos por ciudades y provincias, pueden tener ventajas fiscales. En muchos casos reducen o eliminan impuestos sobre los intereses, lo que interesa a rentas altas. Los bonos de ingresos (una modalidad municipal) se pagan con los ingresos de un proyecto concreto, no con impuestos generales.
Bonos corporativos: más rentabilidad, más riesgo
Los bonos corporativos permiten a las empresas financiar expansión, actividad diaria o refinanciación (cambiar deuda antigua por nueva). Suelen ofrecer más rentabilidad que los bonos públicos porque el riesgo de impago es mayor.
Los bonos con grado de inversión (BBB- o superior, según agencias de calificación) combinan una rentabilidad moderada con un riesgo contenido. En 2026, los bonos corporativos canadienses con grado de inversión rinden de media entre el 5,1% y el 5,8%.
Los bonos de alta rentabilidad (antes llamados “bonos basura”) pagan más, pero el riesgo de impago es elevado. Si hay impago, las pérdidas pueden superar con creces los intereses cobrados.
Categorías especiales
Bonos rescatables (callable): permiten al emisor devolver el bono antes del vencimiento, normalmente cuando bajan los tipos. Suelen pagar más al principio, pero el inversor asume riesgo de reinversión: puede verse obligado a reinvertir a tipos más bajos si el emisor “rescata” el bono.
Bonos convertibles: permiten cambiar el bono por acciones según una regla fijada. Mezclan ingresos por intereses con la posibilidad de ganar si sube la acción.
Bonos cupón cero: no pagan intereses periódicos. Se compran con descuento y al vencimiento se cobra el nominal; la diferencia es la rentabilidad.
Bonos de agencias: los emiten entidades vinculadas al Estado. Suelen pagar algo más que los bonos del Tesoro con una calidad crediticia alta.
Precio de los bonos: cómo se mueve el mercado
La relación inversa: tipos y precio
El precio de un bono y los tipos de interés suelen moverse en sentido contrario. Si suben los tipos, baja el precio del bono; si bajan los tipos, el precio tiende a subir.
Motivo: si tienes un bono que paga un 4% y los nuevos bonos salen al 6%, tu bono “rinde menos” frente a alternativas. Para poder venderlo, normalmente tendrás que bajar su precio para que el comprador logre una rentabilidad competitiva.
Si los tipos bajan al 2%, tu bono al 4% se vuelve más atractivo y puede venderse con prima (por encima del nominal).
Cómo se calcula el valor de un bono
El precio refleja el valor actual de los futuros cobros, incluyendo:
- Intereses que quedan por cobrar
- Nominal que se devuelve al vencimiento
- Tipos de interés vigentes (tasa de descuento: la referencia para traer a “dinero de hoy” pagos futuros)
- Tiempo hasta el vencimiento
En 2026, modelos matemáticos recalculan estos factores en tiempo real, y los precios cambian durante la sesión.
Rentabilidades (yields): cómo medir lo que ganas
Distintas formas de medir la rentabilidad
La rentabilidad de un bono puede expresarse de varias maneras:
Rentabilidad corriente: interés anual dividido entre el precio de mercado. Un bono que paga 50 $ al año y cotiza a 950 $ tiene una rentabilidad corriente del 5,26%.
Rentabilidad hasta vencimiento (YTM): rentabilidad total si mantienes el bono hasta el vencimiento, teniendo en cuenta precio de compra, nominal, cupones y tiempo restante.
Rentabilidad hasta la fecha de rescate (yield to call): rentabilidad esperada si un bono rescatable es amortizado en la primera fecha en la que el emisor puede rescatarlo.
Según datos de 2026, la curva de tipos (gráfico de rentabilidades según el plazo) en Canadá tiene pendiente positiva: el bono a 2 años rinde un 3,4% y el de 30 años un 4,3%, señal de confianza relativa en la estabilidad a largo plazo.
Estrategias: cómo construir una cartera de bonos
El papel de los bonos en la diversificación
Los bonos se usan para estabilizar carteras. Frente a las acciones, suelen aportar:
- Ingresos previsibles por intereses
- Preservación del capital (sobre todo en bonos con grado de inversión)
- Menos variaciones de precio que la renta variable
- Mejor comportamiento relativo en episodios de tensión (cuando el mercado busca refugio)
Un estudio de 2026 en Canadá concluyó que una combinación de 60% acciones y 40% bonos redujo históricamente la volatilidad (subidas y bajadas) un 35%, con una merma del 12% frente a una cartera 100% en acciones en periodos de 20 años.
Estrategia de “escalera”
La estrategia de escalera consiste en comprar bonos con vencimientos repartidos. Por ejemplo:
- 20% vence en 1 año
- 20% vence en 3 años
- 20% vence en 5 años
- 20% vence en 7 años
- 20% vence en 10 años
Cuando vencen, reinviertes al tipo vigente. Así reduces el riesgo de tipos y mantienes ingresos más estables.
Fondos de bonos vs. bonos individuales
Se puede invertir en bonos de forma directa o mediante fondos de bonos y fondos de inversión. Cada opción tiene ventajas:
Bonos individuales:
- Devolución del principal al vencimiento (si no hay impago)
- Cobros previsibles
- Sin comisión de gestión
- Control del vencimiento
Fondos de bonos:
- Gestión profesional
- Diversificación inmediata
- Liquidez diaria (posibilidad de vender con facilidad)
- Importes mínimos más bajos
VT Markets ofrece recursos para comparar ambas vías según objetivos y perfil de riesgo.
Cuentas con ventajas fiscales
En Canadá, los bonos pueden mantenerse en cuentas TFSA (cuenta de ahorro libre de impuestos) o RRSP (plan de ahorro para la jubilación), que retrasan o eliminan impuestos sobre intereses y plusvalías. Colocar bonos de mayor rentabilidad en estas cuentas puede mejorar la rentabilidad neta (después de impuestos).
Riesgos al invertir en bonos
Riesgo de tipos de interés
Es el riesgo principal: si suben los tipos, baja el precio de los bonos ya emitidos. Un análisis del Banco de Canadá (2026) indica que una subida de 1 punto porcentual suele reducir un bono a 10 años en torno a un 8%-9%.
Cuanto más largo es el vencimiento, mayor es el riesgo de tipos. Los bonos a 30 años son mucho más sensibles que los de 5 años.
Riesgo de crédito e impago
El riesgo de crédito es la posibilidad de que el emisor no pague. En los bonos del Estado canadiense es muy bajo, pero en bonos corporativos hay que analizar la solvencia.
En caso de impago, la recuperación (parte del dinero que suele recuperarse) ronda el 40%-50% en deuda sénior con garantía (prioridad de cobro y activos como respaldo) y puede caer al 10%-20% en deuda subordinada (cobra después). Las agencias de calificación (Moody’s, S&P, DBRS Morningstar) aportan una opinión independiente, pero conviene hacer un análisis adicional.
Riesgo de inflación
La inflación reduce el poder de compra de los intereses fijos y del principal. Si la inflación es del 3% y el bono paga un 4%, la rentabilidad real (descontada la inflación) es del 1%.
Los bonos ligados a la inflación ayudan porque ajustan el principal con el IPC, de forma que los intereses mantienen mejor su valor.
Riesgo de liquidez
Es la dificultad para comprar o vender rápido a un precio razonable. Los bonos públicos y muchos corporativos con grado de inversión suelen tener mercado. En cambio, muchos municipales y los de alta rentabilidad negocian menos y pueden obligar a vender con descuento.
Riesgo de reinversión
Si cobras cupones o el bono vence cuando los tipos son bajos, reinvertir a buenas rentabilidades es difícil. Los bonos rescatables aumentan este riesgo: el emisor suele amortizarlos cuando bajan los tipos y el inversor debe reinvertir peor.
Situación del mercado: panorama de 2026
En 2026, el mercado canadiense refleja un entorno global complejo. Tras estabilizar el tipo a un día (overnight rate, el tipo de referencia a muy corto plazo) en el 3,25% a finales de 2025, las rentabilidades se han movido en rangos que muchos analistas ven más normales tras la volatilidad de 2022–2024.
Datos clave de 2026:
- Tamaño del mercado canadiense de bonos: 2,8 billones de dólares
- Emisión de deuda pública: 142.000 millones (año fiscal 2025-2026)
- Emisión de bonos corporativos: 87.000 millones
- Rentabilidad media del bono canadiense a 10 años: 3,9%
- Diferencial (spread: extra de rentabilidad frente a un bono público comparable) en corporativos con grado de inversión: 110-180 puntos básicos (1 punto básico = 0,01%)
- Tasa de impago en alta rentabilidad: 2,8% (por debajo de la media histórica)
VT Markets sigue estas condiciones y ofrece información de mercado para apoyar decisiones con más datos.
Cómo empezar a invertir en bonos
Pasos
- Define tu perfil de riesgo y tu horizonte
- Calcula cuánto ingreso necesitas
- Valora cuánto te incomodan pérdidas temporales
- Fija el plazo de inversión
- Estudia los tipos de bonos
- Compara bonos públicos, corporativos y municipales
- Relaciona rentabilidad y riesgos
- Revisa calificaciones y salud financiera del emisor
- Elige el vehículo
- Compra directa a través de una entidad financiera
- Fondos de bonos para diversificar
- Fondos cotizados (ETF: fondos que se compran y venden como una acción) para más liquidez
- Construye una cartera diversificada
- Mezcla tipos de bono y vencimientos
- Equilibra rentabilidad y seguridad
- Define el peso de los bonos dentro de toda la cartera
- Vigila y reajusta
- Sigue precios y tendencia de tipos
- Revisa cambios en el riesgo de crédito
- Ajusta posiciones si cambian tus objetivos
Conceptos avanzados: duración y convexidad
La duración mide la sensibilidad del bono a los tipos de interés. Es el plazo “medio” ponderado de cobro de cupones y principal. Si un bono tiene una duración de 7 años, su precio suele caer alrededor del 7% si los tipos suben 1 punto porcentual.
La convexidad ajusta esa medida porque la relación entre precio del bono y tipos no es una línea recta. En la mayoría de bonos hay convexidad positiva: suben más cuando bajan los tipos de lo que caen cuando suben en la misma magnitud.
Visión global: bonos internacionales
Invertir solo en Canadá simplifica por moneda, pero los bonos internacionales aportan diversificación. Los bonos de mercados emergentes pagan más, pero añaden riesgo de divisa (cambios en el tipo de cambio) y más riesgo de impago.
En 2026, los bonos del Estado de Brasil rinden alrededor del 10,5% por la inflación y la incertidumbre política. En cambio, los bunds alemanes (bonos del Estado) rinden cerca del 2,8%, reflejando la prima por estabilidad.
El tipo de cambio puede cambiar mucho el resultado. Un inversor canadiense que gane un 8% en bonos corporativos de EE. UU. podría perder dinero si el dólar canadiense se aprecia un 10% frente al dólar estadounidense durante el periodo.
Fiscalidad para el inversor canadiense en bonos
Los intereses de bonos suelen tributar peor que los dividendos canadienses o las plusvalías. Los intereses se gravan al tipo marginal (el tipo que aplicas a tu “último” dólar de renta), mientras que las plusvalías tributan de forma más favorable (en 2026, con una inclusión del 50% hasta 250.000 $ al año).
Estrategias habituales:
- Mantener bonos en cuentas registradas (RRSP, TFSA) para aplazar o eliminar impuestos
- Vender en momentos que permitan aflorar pérdidas para compensar plusvalías
- Priorizar bonos municipales con exenciones cuando encaje
- Integrarlo en la planificación fiscal global
Los tipos provinciales varían: en Ontario, la carga combinada federal-provincial supera el 53% en renta ordinaria, lo que hace importante optimizar la fiscalidad en perfiles de ingresos altos.
Errores comunes a evitar
Buscar rentabilidad sin medir el riesgo
Más rentabilidad suele implicar más riesgo. Quien compra solo por el cupón alto puede infravalorar el riesgo de impago y sufrir pérdidas de capital superiores a años de intereses.
Ignorar el efecto de las comisiones
Algunos fondos cobran un TER (total expense ratio, coste anual total) por encima del 2%. En entornos de rentabilidades bajas, estas comisiones recortan mucho el resultado. Un fondo que rinde un 4% con un TER del 2% deja un 2% antes de impuestos.
No diversificar
Concentrar la inversión en un emisor o sector eleva el riesgo. La quiebra en 2026 de un gran minorista canadiense recordó que incluso empresas conocidas pueden fallar, con daño severo para bonistas sin diversificación.
Vender por pánico cuando suben los tipos
Si el precio cae por subida de tipos, vender convierte una pérdida temporal en pérdida real. Si mantienes hasta vencimiento, cobras el nominal salvo impago, aunque el precio se mueva mientras tanto.
Preguntas frecuentes
1. ¿Son seguros los bonos?
Suelen ser más estables que las acciones, pero “seguro” depende del tipo. Los bonos públicos tienen poco riesgo de impago, aunque el riesgo de tipos sigue. En corporativos y alta rentabilidad hay más riesgo de impago. Incluso un bono de alta calidad puede generar pérdidas si se vende antes del vencimiento cuando suben los tipos. Diversificar y ajustar al perfil de riesgo ayuda a controlarlo.
2. ¿Cuándo conviene vender bonos?
Motivos habituales: (1) Reequilibrar si los bonos pesan más de lo previsto, (2) Materializar pérdidas para compensar plusvalías, (3) Mejorar calidad crediticia si empeora la solvencia del emisor, (4) Asegurar beneficios si el precio sube mucho. Evita decisiones por movimientos de corto plazo si no ha cambiado lo fundamental.
3. ¿Qué pasa si los tipos siguen subiendo?
Suben los tipos, bajan los precios de los bonos ya emitidos, y aparecen pérdidas “en papel” (no realizadas). A la vez, los nuevos bonos ofrecen más rentabilidad. A largo plazo, las subidas crean oportunidades: cuando vencen los bonos, puedes reinvertir a tipos más altos. La estrategia de escalera ayuda porque permite reinvertir de forma periódica al tipo vigente.
4. ¿Mejor bonos individuales o fondos de bonos?
Los bonos individuales aportan previsibilidad: sabes qué cobras al vencimiento si no hay impago. Los fondos aportan comodidad, diversificación y gestión profesional, pero no garantizan un valor final porque no tienen un vencimiento único. Los bonos individuales encajan si priorizas el calendario de cobros y tienes capital suficiente para diversificar (a menudo, 50.000 $ o más). Los fondos encajan si prefieres flexibilidad o importes menores. Muchos inversores en VT Markets combinan ambas opciones.