Shock energético y temor a la inflación
Se estima que las recientes subidas de precios de la energía sumen alrededor de 0.5 puntos porcentuales a la inflación de la Eurozona. Esto llevaría el promedio de inflación a 2.3% en 2026, en lugar de quedar por debajo del objetivo del BCE. A nivel global, los mercados monetarios han incorporado una política monetaria (decisiones del banco central sobre tasas y dinero en circulación) más estricta. Para la Fed (Reserva Federal de EE. UU.) y el Banco de Inglaterra, esto ha significado principalmente que el mercado espera menos recortes de tasas. Vemos el conflicto en Medio Oriente principalmente como un riesgo de inflación para la Eurozona. Los mercados monetarios están ajustando sus expectativas hacia una postura más restrictiva (más dura contra la inflación): pasaron de anticipar recortes de tasas a estimar ahora cerca de 40% de probabilidad de una subida de tasas del BCE antes de fin de año. Esto refleja un cambio importante, impulsado por el riesgo de un shock energético (subida brusca por problemas de oferta).Implicaciones de trading para las tasas en euros
La reacción del mercado se intensifica por los recuerdos de la crisis energética posterior a la invasión rusa de Ucrania en 2022. Ese periodo de inflación muy alta dejó sensibilidad en los participantes del mercado, que ahora reaccionan rápido a nuevos choques geopolíticos que afecten el suministro de energía. Además, el precio del Brent (referencia internacional del petróleo) subió más de 15% en el último mes, superando los 95 dólares por barril por primera vez desde el año pasado. Esto ocurre después de que la inflación de febrero en la Eurozona saliera más alta de lo esperado: 1.9% frente al pronóstico de 1.7%. Estas presiones de precios se están acumulando incluso antes de que se sientan por completo los efectos de posibles interrupciones en el suministro de energía. Para quienes operan derivados (contratos cuyo valor depende de otro activo, como tasas o bonos), este entorno sugiere prepararse para mayor volatilidad (cambios fuertes) en las tasas de interés y posibles sorpresas al alza. Esto podría incluir pagar fijo en swaps de tasa de interés en euros (contratos para intercambiar una tasa fija por una variable, usados para cubrir riesgos) para protegerse ante un BCE más restrictivo, o comprar puts (opciones de venta que ganan valor si el precio baja) sobre futuros del Bund alemán (contratos a futuro sobre el bono del gobierno alemán). Creemos que las opciones (contratos que dan el derecho, no la obligación, de comprar o vender a un precio) que se benefician de un cambio repentino de política o de inflación persistente están ganando sentido. El Banco Central Europeo enfrenta un dilema: sopesar el efecto inflacionario de la energía frente a una economía frágil. Esta incertidumbre debilita las operaciones que dependen de una ruta clara de recortes de tasas, y vuelve mucho más riesgosa una estrategia de carry trade financiada en EUR (pedir prestado en euros a una tasa baja para invertir en otro activo con mayor rendimiento). Esperamos que esto mantenga alta la volatilidad implícita (volatilidad esperada por el mercado, reflejada en el precio de opciones) en las clases de activos (grupos de inversión como bonos, acciones o divisas) de la Eurozona en las próximas semanas.
Comience a operar ahora – Haga clic aquí para crear su cuenta real de VT Markets