Precios de la energía y tasas de corto plazo
Si los precios de la energía se mantienen altos por más tiempo, el impacto depende de las perspectivas de crecimiento. Si la energía sube con fuerza y se mantiene alta por muchos meses, el BCE podría verse presionado a subir tasas, lo que al inicio empujaría hacia arriba la curva de swaps en euros (línea que muestra las tasas de interés implícitas en contratos de swap para distintos plazos). Luego, el mayor costo de la energía y una política monetaria (decisiones del banco central sobre tasas y dinero) más estricta podrían debilitar el crecimiento y el apetito por el riesgo. Tras el primer impacto inflacionario, el mercado podría empezar a descontar una política más flexible, lo que empujaría a la baja las tasas de plazos más largos. Los precios del petróleo sugieren que el conflicto en Medio Oriente todavía no está cerca de terminar. Las acciones han subido, pero el VIX (índice de volatilidad, usado como termómetro del miedo del mercado) indica que el apetito por el riesgo sigue frágil. Nuestro escenario para las tasas desde aquí depende del camino que tomen los precios de la energía. Como el mercado todavía descuenta subidas del BCE este año, es muy sensible a los datos de inflación, especialmente después de que la inflación subyacente (inflación sin energía ni alimentos, para ver la tendencia) de febrero de 2026 se mantuvo por encima de 3%. Esto abre dos caminos claros para los operadores en las próximas semanas.Dos caminos para las tasas en euros
Una nueva caída de los precios de la energía, quizá por una desescalada en Medio Oriente, debería eliminar la posibilidad de una subida del BCE y volver a bajar las tasas a 2 años. Esto mismo ocurrió en la segunda mitad de 2025, cuando la caída del costo de la energía redujo la presión sobre el banco central. Este escenario favorece estrategias que ganan cuando bajan las tasas de corto plazo, como comprar “receivers” de swaps a 2 años (posición en un swap donde se recibe una tasa fija y se paga una variable; suele ganar si las tasas bajan). Por otro lado, si la energía se mantiene alta y el Brent (referencia de precio del petróleo) sigue cerca de 95 dólares por barril, el panorama se complica. El efecto inmediato podría ser que el BCE se vea obligado a subir tasas, empujando hacia arriba toda la curva de swaps mientras intenta frenar la inflación. Pero como los PMI manufactureros de la Eurozona (encuestas que miden la actividad en manufactura; menos de 50 indica contracción) ya muestran debilidad bajo 50, esto dañaría con fuerza las perspectivas de crecimiento. Este riesgo de estanflación (inflación alta con crecimiento débil) haría que el mercado empiece a descontar recortes de tasas más adelante, incluso si primero asimila una subida cercana. Para los operadores, esto apunta a posicionarse para un aplanamiento de la curva de rendimiento (cuando la diferencia entre tasas de corto y largo plazo se reduce), donde las tasas de plazos largos bajan más que las de plazos cortos. El VIX sigue alto, lo que sugiere un apetito por el riesgo frágil y respalda la idea de una economía desacelerándose.
Comience a operar ahora – Haga clic aquí para crear su cuenta real de VT Markets