El presidente de EEUU, Donald Trump, afirmó que Estados Unidos “atacará a Irán con mucha dureza” a menos que Teherán firme un acuerdo, mientras que el presidente iraní, Masoud Pezeshkian, rechazó las amenazas contra infraestructuras y dijo que el país se mantendría “firme” frente a la presión. Los mercados reaccionaron con rapidez a medida que aumentaba la tensión: el oro cayó casi un 3,50% hasta los 4.116 dólares y el Índice del Dólar estadounidense (DXY) se mantuvo prácticamente plano en 99,97. El crudo de referencia estadounidense WTI revirtió las caídas previas y subió más de un 2,80% para volver a negociarse por encima de los 91,00 dólares por barril.
Los activos de riesgo se vendieron. El S&P 500 bajó más de un 1% y el Nasdaq retrocedió más de un 1,6%. Una tabla independiente de rendimiento de divisas mostró que el dólar estadounidense fue el más fuerte frente al dólar australiano, mientras que un mapa de calor adjunto enmarcó los movimientos relativos entre los principales cruces en función de las divisas base y cotizada seleccionadas. La fuente también expuso las definiciones estándar de “risk-on” y “risk-off”, vinculándolas a cambios en la renta variable, las materias primas, los bonos y las divisas refugio, y mencionó el AUD, CAD, NZD, RUB y ZAR en entornos de risk-on frente al USD, JPY y CHF en periodos de risk-off.
Escalada de las tensiones entre EEUU e Irán y reacción del mercado
Dadas las crecientes amenazas entre EEUU e Irán, estamos cambiando a una estrategia risk-off para las próximas semanas. La reacción actual del mercado, con caídas en la renta variable y un fuerte repunte del precio del petróleo, es un signo clásico de inversores buscando refugio. Debemos prepararnos para un aumento de la volatilidad en todas las clases de activos.
Consideramos que el salto del 2,8% en el crudo WTI es el movimiento de mercado más directo y previsible. Dado que alrededor del 21% del suministro diario mundial de petróleo transita por el estrecho de Ormuz, cerca de Irán, cualquier conflicto podría interrumpir gravemente la oferta y disparar los precios. Deberíamos plantearnos posiciones largas en derivados sobre crudo, como opciones call sobre WTI o futuros de Brent.
Posicionamiento estratégico ante el riesgo geopolítico
Es probable que los mercados de renta variable sigan bajo presión a medida que crece la incertidumbre. Con el S&P 500 y el Nasdaq ya en descenso, deberíamos cubrir nuestras carteras ante nuevas caídas. Esto convierte la compra de opciones put sobre los principales índices o la toma de posiciones cortas en futuros E-mini del S&P 500 en una estrategia defensiva prudente.
Anticipamos un fuerte repunte de la volatilidad general del mercado, lo que hace atractivas las posiciones largas sobre el Índice de Volatilidad de la CBOE (VIX). Históricamente, los shocks geopolíticos provocan picos en el VIX; por ejemplo, llegó a subir más de un 12% en un solo día durante anteriores episodios de tensión en Oriente Medio. Las opciones call o los futuros sobre el VIX pueden ofrecer una cobertura directa frente al miedo generalizado del mercado.
En el mercado de divisas, favorecemos las divisas refugio clásicas, como el dólar estadounidense y el yen japonés. Deberíamos buscar posiciones cortas en pares sensibles al riesgo, como el dólar australiano frente al dólar estadounidense (AUD/USD). En shocks globales anteriores, como las turbulencias de mercado a comienzos de 2020, el cruce AUD/USD cayó más de un 10% en apenas unas semanas.
A pesar de la caída inicial, inusual, del oro, lo vemos como una posible oportunidad de compra. La tensión geopolítica y la presión inflacionista derivada de un mayor precio del petróleo respaldan de forma estructural al oro como reserva de valor a largo plazo. Podemos utilizar opciones call sobre futuros de oro para posicionarnos ante un rebote a medida que el mercado reconozca su atractivo como activo refugio.
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