Los economistas de ING Michiel Tukker y Benjamin Schroeder señalan que es probable que el Banco Central Europeo mantenga un sesgo hawkish, al argumentar que la sensibilidad de las tasas al petróleo debería ser más moderada hacia adelante, mientras la incertidumbre se mantiene elevada. No esperan un giro dovish marcado de los bancos centrales y apuntan a un enfoque de política que sopesa los riesgos en Oriente Medio y la necesidad de evaluar los shocks antes de comprometerse con cambios.
Los analistas añaden que algunos funcionarios del BCE, incluido Mārtiņš Kazāks, podrían hablar con mayor franqueza sobre un mayor margen para una postura de “esperar y ver”, lo que reduciría las probabilidades de un alza en julio. Aun así, esperan que el BCE mantenga la narrativa de al menos un incremento adicional, utilizándola como herramienta de gestión de riesgos en lugar de abandonarla por completo. El texto también señala que fue creado con la ayuda de una herramienta de Inteligencia Artificial y revisado por un editor.
Respuesta de política del BCE ante la inflación y los riesgos geopolíticos
Tenemos que reconocer que la sensibilidad de las tasas al petróleo probablemente será más moderada, pero no esperamos un giro dovish fuerte por parte del Banco Central Europeo. Es probable que la narrativa de al menos una subida adicional de tasas se mantenga viva con fines de gestión de riesgos. En un contexto de alta incertidumbre, mantener un sesgo hawkish simplemente tiene sentido.
Esta postura es una respuesta directa a una inflación persistente, con los últimos datos de Eurostat de mayo de 2026 mostrando la inflación subyacente en 2,8%. Esto sigue estando significativamente por encima del objetivo de 2%, lo que deja a los responsables de política con poco margen para señalar el fin del endurecimiento. Consideramos que esto justifica su cautela antes de comprometerse con cualquier nueva dirección de política.
Además, las tensiones geopolíticas continúan influyendo en los precios de la energía, con el Brent cotizando en torno a US$95 por barril este mes. Es probable que Christine Lagarde subraye estos riesgos y la necesidad de evaluar los shocks antes de actuar. Esto respalda el caso de un enfoque de “esperar y ver”, disminuyendo las probabilidades de un alza en julio, pero manteniendo la posibilidad sobre la mesa para más adelante.
Implicaciones de mercado y estrategias de trading
Para los traders, esto significa que la volatilidad en los mercados de tasas de interés de corto plazo debería mantenerse elevada. Creemos que posicionarse para tasas más altas mediante la venta de futuros de EURIBOR o la compra de caps de tasas de interés ofrece una estrategia sólida. La incertidumbre mantendrá respaldadas las primas de opciones en las próximas semanas.
Al observar el precio implícito de mercado, los Overnight Index Swaps ahora reflejan una probabilidad de 60% de un alza de 25 puntos base en la reunión de septiembre de 2026. Esto muestra que el mercado se está tomando en serio la narrativa de “una subida más”. Esto es similar al periodo 2022-2023, cuando los bancos centrales utilizaron la guía prospectiva para gestionar las expectativas de inflación incluso cuando el crecimiento se desaceleraba.
En el mercado cambiario, este sesgo hawkish debería proporcionar un piso para el euro, especialmente frente a monedas con bancos centrales más dovish. Consideramos prudentes estrategias como comprar opciones call de EUR frente al dólar estadounidense o el yen japonés. Esta postura del BCE crea una divergencia de política clara que puede aprovecharse.
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