Liberación de reservas del G7 y opciones de política en EE. UU.
Se anunció una liberación coordinada de reservas del G7, pero se retrasó hasta el día siguiente; se estimó que esto añadiría unos 30 días al plazo de agotamiento. Informes por separado dijeron que EE. UU. estaba considerando suspender las exportaciones de petróleo, eximir la Ley Jones (norma de EE. UU. que limita el transporte marítimo interno a barcos estadounidenses) para el cabotaje de combustibles (transporte entre puertos del mismo país), y/o recortar impuestos a la gasolina para los consumidores en EE. UU. El escenario descrito incluye posibles efectos sobre cómo se fija el precio del petróleo en distintas monedas, y sobre los precios en otros mercados de activos (mercados de inversiones como acciones, bonos o materias primas). Vimos una volatilidad extrema en el petróleo: el crudo Brent se disparó hacia 120 $ y luego cayó por debajo de 90 $ en una sola sesión. Esto fue provocado por grandes interrupciones del suministro en Arabia Saudí y el cierre continuo del Estrecho de Ormuz. Para los operadores, este rango tan amplio indica que apostar solo a una dirección es muy arriesgado sin cobertura (protección contra pérdidas). El problema central es la cuenta atrás del suministro. Con el Estrecho cerrado, las existencias mundiales se reducen entre 10 y 15 millones de barriles cada día. Estimaciones de inicios de marzo de 2026 hablan de unos 700 millones de barriles en almacenamiento comercial (depósitos de empresas, no del gobierno), lo que da solo 35 a 70 días antes de que haya escasez física (falta real de petróleo, no solo precios altos).Posicionamiento del mercado y gestión del riesgo
Como respuesta, los países del G7 anunciaron una liberación coordinada de sus reservas estratégicas de petróleo. Se espera que esto añada un margen de unos 30 días, retrasando una posible fecha de agotamiento. Sin embargo, los operadores deberían verlo como un alivio temporal, no como una solución a la crisis geopolítica que está cerrando un paso clave. La gravedad se entiende con los números. El Estrecho de Ormuz normalmente mueve unos 21 millones de barriles al día, alrededor del 20% del consumo mundial diario. Un cierre prolongado no tiene precedentes en la era moderna y hace que interrupciones pasadas, como ataques con drones en 2025, parezcan pequeñas en comparación. Aumentan la incertidumbre posibles medidas de EE. UU. para bajar precios internos. Se habla de suspender exportaciones de crudo de EE. UU. o de eximir la Ley Jones, lo que añadiría complejidad y presiones de precio difíciles de prever. Estas medidas, aunque busquen ayudar al consumidor, introducirían más volatilidad para los mercados de derivados (contratos financieros cuyo valor depende del precio del petróleo) al incorporar estos cambios. Con este panorama, las estrategias con opciones (contratos que dan el derecho, no la obligación, de comprar o vender a un precio) son clave para gestionar el riesgo en las próximas semanas. El índice de volatilidad del crudo de CBOE (OVX; indicador de la volatilidad esperada basada en opciones) subió a niveles no vistos desde 2022, haciendo que las opciones sean caras pero útiles. Los operadores podrían comprar puts (opciones de venta, sirven como seguro si el precio cae) para protegerse ante una resolución diplomática rápida o noticias de política bajistas, mientras que las calls (opciones de compra, ganan valor si el precio sube) permiten aprovechar si la crisis empeora. Esto ya no trata solo del precio del petróleo, sino también de la moneda en la que se fija. Una crisis de esta magnitud podría afectar al dólar estadounidense y a las monedas de grandes exportadores de petróleo. Hay que vigilar señales de tensión en los mercados de divisas (mercados de monedas) como indicador de cómo el sistema financiero más amplio está absorbiendo este golpe.Empieza a operar ahora — haz clic aquí para crear tu cuenta real en VT Markets.