Malasia como un centro de transbordo
El aumento de las exportaciones de Malasia está relacionado con su función como centro de transbordo para el petróleo sancionado de Irán y Venezuela. Los datos oficiales muestran que China no importó petróleo de estos países en junio. Las importaciones de EE. UU. estuvieron ausentes debido a altos aranceles. Durante la primera mitad del año, las importaciones de petróleo de China desde Rusia fueron un 11% inferiores al año anterior, sin embargo, Rusia se mantuvo como el principal proveedor. Arabia Saudita ocupó el segundo lugar, seguido de cerca por Malasia. Las importaciones sauditas disminuyeron un 3.5% interanual, mientras que las importaciones de Malasia aumentaron más del 30%, lo que indica el creciente papel de Irán como proveedor de petróleo para China en medio de las sanciones de EE. UU. Creemos que las cifras oficiales de importación de crudo presentan una imagen engañosamente simple para los mercados de petróleo. La conclusión clave es la creciente influencia del suministro no oficial y sancionado que fluye hacia el mayor importador del mundo. Este “suministro oculto” crea una variable compleja que los datos oficiales de organismos como la AIE o la EIA pueden no captar completamente. El aumento de los envíos de una nación del sudeste asiático es el dato más crítico. Este flujo, ampliamente entendido como un canal para el crudo iraní, ha alcanzado aproximadamente 1.5 millones de barriles por día, según datos recientes de seguimiento de petroleros. Este suministro constante y con descuentos actúa como un poderoso límite en los precios del petróleo, limitando el potencial de aumento debido a recortes de producción en otros lugares.Competencia en el mercado y estrategias de precios
Mientras tanto, la competencia entre Moscú y Riad por participación de mercado en Asia está aumentando. El reciente movimiento de Arabia Saudita de reducir su Precio de Venta Oficial (OSP) para su crudo Arab Light a clientes asiáticos para entrega en octubre demuestra esta presión. Esta guerra de precios entre los dos mayores proveedores convencionales contribuye a un mercado asiático bien abastecido. Esta dinámica de suministro se enfrenta a una imagen de demanda incierta desde el comprador. Aunque la recuperación post-pandémica ha sido desigual, el reciente PMI Manufacturero Caixin de China para agosto subió inesperadamente a 51.0, señalando una sorprendente expansión en la actividad industrial. Esto sugiere que la demanda subyacente de materias primas puede ser más resistente de lo que indican las cifras generales, creando un equilibrio tenso. Para nosotros, esto apunta hacia un período de alta volatilidad en lugar de una tendencia clara. El mercado está atrapado entre un suministro significativo y difícil de rastrear y señales de demanda resistente, aunque impredecible. Por lo tanto, las estrategias derivadas que se benefician de los cambios en los precios, como la compra de straddles sobre futuros de Brent o WTI, parecen más prudentes que posiciones largas o cortas directas en las próximas semanas.Empieza a operar ahora — haz clic aquí para crear tu cuenta real en VT Markets.