Datos más fríos impulsan expectativas de recortes de tasas
Las ventas minoristas de EE. UU. en diciembre no variaron (0%) y quedaron por debajo de lo estimado. El Índice de Coste del Empleo (medida de cuánto suben los salarios y beneficios laborales) del 4T de 2025 subió 0,7% trimestral (frente al trimestre anterior), menos que el 0,8% del 3T y por debajo de las previsiones. Tras los datos, los mercados de dinero (mercados donde se negocian instrumentos de muy corto plazo) descontaron 58 puntos básicos de recortes, según datos del Chicago Board of Trade (Bolsa de Comercio de Chicago). Los comentarios de las presidentas regionales de la Fed, Lorie Logan y Beth Hammack, no hicieron subir los rendimientos y limitaron las caídas del dólar. El índice del dólar estadounidense (DXY, indicador del dólar frente a una cesta de monedas) estaba en 96,84, sin cambios. Las expectativas de inflación a cinco años fueron 2,5% según la tasa breakeven a 5 años (inflación implícita en el mercado, derivada de comparar bonos normales con bonos ligados a la inflación), mientras que la breakeven a 10 años subió a 2,35%. La atención se dirige al informe de empleo de EE. UU. de enero (Nonfarm Payrolls, nóminas no agrícolas: empleo creado fuera del sector agrícola) previsto para el miércoles. Las previsiones apuntan a 70.000 nuevos empleos frente a 50.000 en diciembre, y a que el desempleo se mantenga en 4,4%.Posicionamiento para nuevas caídas de tasas
Vimos cómo la tendencia se consolidó a finales del año pasado, cuando se acumularon datos económicos débiles. El mal dato de ventas minoristas de diciembre de 2025 y el Índice de Coste del Empleo por debajo de lo esperado confirmaron una economía enfriándose. Esto reforzó la idea de que la Reserva Federal (Fed, el banco central de EE. UU.) tendría que retomar los recortes de tasas. El informe de empleo de enero también reforzó esta visión: salió más débil de lo esperado, con 60.000 empleos. Esto confirmó que el mercado laboral pierde fuerza, empujando el rendimiento del Tesoro a 10 años a cerca de 4,05% en la primera semana de febrero. El dólar también se debilitó, con el DXY alrededor de 96,10. Con estos datos, conviene prepararse para que las tasas sigan bajo presión a la baja en las próximas semanas. Estrategias como comprar opciones call (derecho a comprar a un precio fijado) sobre futuros de bonos del Tesoro, o usar swaps de tasas (contratos para intercambiar pagos de intereses) para recibir tasa variable y pagar tasa fija, parecen atractivas. Estos instrumentos derivados (contratos cuyo valor depende de otro activo) ganan si bajan los rendimientos. Los datos de inflación más recientes refuerzan esto. El Índice de Precios al Consumidor (IPC, medida de inflación) de enero, publicado esta semana, mostró una subida interanual de solo 2,6%, por debajo del 2,8% esperado. Esto da margen a la Fed para recortar tasas sin temer un repunte de la inflación. La incertidumbre sobre cuándo llegará el primer recorte ha elevado la volatilidad del mercado de bonos (variación de precios). El índice MOVE (medida de volatilidad implícita en opciones sobre bonos del Tesoro) subió desde la zona baja de 80 hasta alrededor de 98 en el último mes, lo que indica que las opciones (contratos de compra/venta futura) descuentan movimientos mayores en los rendimientos. Vender algunas opciones put fuera del dinero (con precio de ejercicio alejado del precio actual) sobre futuros del Tesoro puede servir para cobrar prima (ingreso por vender la opción) aprovechando esta volatilidad alta. De cara a adelante, la atención se centra en la reunión de la Fed de marzo. Según el CME FedWatch Tool (herramienta que estima probabilidades de cambios de tasas a partir de precios de futuros), el mercado descuenta un 80% de probabilidad de un recorte de 25 puntos básicos en esa reunión. Cualquier dato entre ahora y entonces se interpretará según si confirma o no esa expectativa.Empieza a operar ahora — haz clic aquí para crear tu cuenta real en VT Markets.