GBP/USD perforó 1.3160, tocando 1.3140, antes de rebotar para cerrar cerca de 1.3170, una caída de 0.26% en el día. La acción del precio de corto plazo sigue sesgada a la baja, con margen para sondear 1.3130 antes de cualquier rebote, mientras que el soporte más profundo en 1.3110 se considera, por ahora, fuera de alcance. Por el lado superior, la resistencia se ubica en 1.3185; si 1.3200 cede, se interpretaría que el par tiene más probabilidades de asentarse en un movimiento lateral que de continuar hacia 1.3135.
En un horizonte de 1 a 3 semanas, el tono se mantiene negativo desde que el sesgo giró a la baja hace una semana. Con el spot previamente referenciado en 1.3205 el 19 de junio, el par posteriormente rompió 1.3160 y marcó el mínimo en 1.3140, aunque se describe que el impulso bajista es solo modestamente más fuerte. Un movimiento hacia 1.3110 sigue sobre la mesa, siempre que los rebotes se mantengan contenidos por debajo de 1.3245, frente al anterior nivel señalado como “fuerte resistencia” en 1.3265.
Perspectiva de corto plazo e implicaciones de trading
Vemos a la libra esterlina prolongando su racha de debilidad frente al dólar estadounidense, con la reciente caída hasta 1.3140 confirmando un sesgo negativo. Nuestra visión para las próximas semanas es que el par probablemente ponga a prueba niveles inferiores, con 1.3110 como objetivo clave. El impulso bajista inmediato no es agresivo, lo que sugiere un deslizamiento gradual más que una caída brusca.
Para operadores de derivados, este escenario respalda estrategias que se beneficien de un mercado en descenso o en rango. Comprar opciones put con un precio de ejercicio cercano a 1.3150 podría ser una forma directa de posicionarse para la caída esperada hacia 1.3110. Alternativamente, abrir posiciones cortas en contratos de futuros de GBP/USD también sería coherente con esta visión bajista.
Impulsores fundamentales y gestión de riesgo
Esta perspectiva se ve respaldada por datos económicos recientes que muestran una divergencia entre las economías del Reino Unido y Estados Unidos. Las ventas minoristas del Reino Unido de mayo cayeron 0.5% la semana pasada, por debajo de lo esperado y señalando un enfriamiento de la economía doméstica. Esto contrasta con el último reporte de nóminas no agrícolas (Non-Farm Payrolls) de EE. UU., que sumó un sólido total de 215,000 empleos, reforzando la postura hawkish de política monetaria de la Reserva Federal.
Históricamente, una ampliación del diferencial de tasas entre una Fed más restrictiva y un Banco de Inglaterra más cauteloso ha tendido a presionar al par GBP/USD, un patrón similar al observado a finales de 2022. Para gestionar el riesgo, los traders podrían considerar spreads bajistas con puts (bear put spreads), como comprar una put 1.3150 y vender una put 1.3050. Esta estrategia limita el costo inicial y delimita la zona potencial de ganancia.
Nuestra visión negativa se mantiene intacta mientras cualquier repunte quede limitado por la fuerte resistencia en 1.3245. Una ruptura decisiva por encima de ese nivel indicaría que la presión bajista está cediendo. Este nivel debería utilizarse como punto clave para reevaluar cualquier posición con sesgo corto.
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