La libra esterlina subió frente al dólar estadounidense por segundo día el viernes, después de que el avance del billete verde perdiera impulso a medida que el petróleo volvió a niveles vistos antes del ataque de Estados Unidos e Israel contra Irán el 28 de febrero. El GBP/USD superó 1.3200 y pasó a terreno positivo en la semana, aunque la tendencia bajista más amplia se mantuvo. Con el crudo a la baja, la demanda por el dólar como refugio se moderó y mejoró el apetito por riesgo, dando soporte a la libra.
El alivio para el dólar podría ser breve, ya que los datos sólidos de EE.UU. y los flujos de capital vinculados a la IA reactivaron la narrativa de “excepcionalismo estadounidense”, mientras la inflación se mantuvo elevada: el índice de precios PCE subió 4.1% interanual en mayo, el ritmo más rápido en tres años, manteniendo vigentes las expectativas de una Fed más restrictiva. En el Reino Unido, la incertidumbre política limitó a la libra, después de que Keir Starmer renunciara el lunes y la atención se desplazara hacia Andrew Burnham como principal sucesor. A más largo plazo, la dirección de la libra está determinada por la política del BoE orientada a una inflación de alrededor de 2%, así como por datos del Reino Unido como el PIB y los PMI y la balanza comercial; la libra se remonta al año 886 d.C. y en 2022 representó 12% del volumen de negociación de divisas, con un promedio de 630,000 millones de dólares diarios, con GBP/USD en 11%, GBP/JPY 3% y EUR/GBP 2%.
La fortaleza de corto plazo de la libra se ve como corrección
Vemos la fortaleza actual de la libra esterlina por encima del nivel de 1.3200 como una corrección de corto plazo, no como un cambio de tendencia bajista. Este rebote está vinculado a la caída de los precios del petróleo, lo que ha debilitado temporalmente al dólar estadounidense. Consideramos que esto es una oportunidad para posicionarse ante una reanudación de la tendencia bajista de la libra en las próximas semanas.
La narrativa de “excepcionalismo estadounidense” sigue siendo una fuerza poderosa que debería mantener fuerte al dólar. Datos recientes muestran que la economía de EE.UU. continúa superando a sus pares, con más de 100,000 millones de dólares en capital de riesgo entrando solo al sector de IA en el último año, atrayendo inversión global significativa. Esta fortaleza fundamental sugiere que cualquier retroceso del dólar probablemente será de corta duración.
Además, con la inflación PCE más reciente en EE.UU. en 4.1%, se espera que la Reserva Federal mantenga un sesgo hawkish. Los mercados ahora asignan una probabilidad superior a 80% a una subida de tasas en la próxima reunión, según la herramienta CME FedWatch, lo que brinda un soporte sólido al billete verde. Esto contrasta marcadamente con otros bancos centrales que están considerando recortes de tasas.
Riesgos políticos y estrategias de trading
Del otro lado del par, la incertidumbre política en el Reino Unido es un viento en contra importante para la libra. Las dudas sobre el liderazgo están generando cautela entre los inversionistas, lo que recuerda la volatilidad observada durante la crisis del mini-presupuesto de 2022 que llevó a la libra a mínimos históricos. Hasta que haya claridad sobre las políticas económicas del nuevo primer ministro, esperamos que cualquier repunte relevante del GBP sea aprovechado para vender.
Dado este escenario, estamos evaluando estrategias que se beneficien de una caída del tipo de cambio GBP/USD. Creemos que comprar opciones put sobre el par ofrece una vía clara, con riesgo acotado, para posicionarse ante un movimiento a la baja. Esto nos permite capitalizar el esperado restablecimiento de la fortaleza del dólar estadounidense y la debilidad persistente específica del Reino Unido.
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