Reacción del euro tras el informe de inflación
Tras el informe, el euro se fortaleció frente a monedas más sensibles al riesgo, pero se debilitó frente a monedas refugio (monedas que suelen apreciarse cuando hay incertidumbre). El EUR/USD bajó 0.7% cerca de 1.1600. Las estimaciones previas apuntaban a 1.7% interanual para el HICP general y 2.2% para el HICP subyacente, con el dato programado para las 10:00 GMT (hora del meridiano de Greenwich). El HICP general había bajado desde 2.1% interanual en noviembre durante los dos meses previos. Antes del informe, el EUR/USD bajaba 0.2% alrededor de 1.1667, por debajo de la EMA de 20 días (media móvil exponencial, un promedio que da más peso a los datos recientes) cerca de 1.1788, con el RSI (Índice de Fuerza Relativa, un indicador que mide el impulso del precio) por debajo de 40. Los niveles de soporte (zonas donde el precio suele encontrar demanda) mencionados fueron 1.1640 y 1.1600, con resistencia (zonas donde el precio suele encontrar oferta) en 1.1742, 1.1788 y 1.1820. Una corrección del 3 de marzo a las 10:40 GMT indicó que la inflación mensual de febrero fue 0.7%, no 1.7%.Implicaciones para trading y política
La inflación de febrero en la zona euro fue más alta de lo previsto: 1.9% en la cifra general y 2.4% en la subyacente. Esto cuestiona la idea de que las presiones de precios se estaban moderando. La fortaleza inesperada, sobre todo en la medida subyacente que excluye componentes muy variables, es información relevante. Estos datos complican la situación del Banco Central Europeo (BCE). Aunque ha dicho que dependerá de los datos, una inflación subyacente por encima de su meta de 2% dificulta justificar una postura más flexible (es decir, más inclinada a bajar tasas) en el corto plazo. Habrá que seguir de cerca sus próximos mensajes, porque el siguiente paso es menos claro. El contexto del mercado muestra una economía con problemas de crecimiento, lo que complica el panorama. El PMI manufacturero HCOB de la zona euro (un indicador basado en encuestas a empresas; por debajo de 50 indica contracción) registró 46.5 en febrero, todavía por debajo de 50.0. La combinación de inflación persistente y actividad industrial débil apunta a estanflación (inflación alta con poco o nulo crecimiento), lo que hace más difícil decidir la política económica. Para operadores de derivados (instrumentos financieros cuyo valor depende de otro activo, como opciones o futuros), esta incertidumbre suele elevar la volatilidad implícita (la volatilidad que el mercado “descuerda” en los precios de opciones) en activos ligados al euro. Podrían considerarse estrategias que se benefician de movimientos fuertes, como un straddle largo en EUR/USD (comprar una opción de compra y una de venta con el mismo vencimiento para ganar si el precio se mueve mucho en cualquier dirección). El choque entre mayor inflación y crecimiento débil hace más probable que el precio salga del rango actual. Este informe de inflación influirá en las expectativas de tasas de interés. Conviene seguir los forwards de €STR (Euro Short-Term Rate, la tasa de referencia de corto plazo del euro; los “forwards” reflejan expectativas futuras), ya que el mercado podría reducir la probabilidad de recortes de tasas del BCE que se esperaban para la segunda mitad del año. Esto abre la posibilidad de ajustar posiciones en swaps de tasas (contratos para intercambiar pagos de intereses) según una visión de un BCE más restrictivo (más inclinado a mantener o subir tasas). En opciones de divisas, el camino del euro es menos claro. Se pueden usar spreads de opciones (combinar opciones para limitar el riesgo); por ejemplo, comprar spreads de calls en EUR/USD permite posicionarse por un rebote moderado si el BCE sugiere endurecimiento. En cambio, si domina la narrativa de crecimiento débil, se podrían usar spreads de puts para buscar una caída por debajo del soporte de 1.1640.
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