El yen se mantiene cerca de mínimos históricos, con el USD/JPY superando los máximos del año por encima de 163.00 luego de un nuevo repunte de los precios globales del petróleo y del gas natural que deterioró los términos de intercambio de Japón como importador neto de energía. El alza de los rendimientos globales ha añadido presión, y los mercados evalúan si el Banco de Japón podría adelantar un incremento de tasas para frenar la debilidad cambiaria, mientras se sigue calibrando la posibilidad de una intervención directa.
MUFG vincula el encarecimiento del crudo y del gas con la presión persistente sobre las divisas de bajo rendimiento como el yen y señala que la intervención verbal de la ministra de Finanzas, Satsuki Katayama, ha tenido un efecto limitado. Apunta a reportes de que funcionarios del BoJ podrían estar abiertos a acelerar respecto del consenso, aunque sostiene que el endurecimiento doméstico por sí solo podría no ser suficiente. Commerzbank ha ajustado al alza su trayectoria de USD/JPY en el corto plazo, pero aún espera que el yen se aprecie hacia el cierre del próximo año, y anticipa recortes de tasas de la Reserva Federal el año que viene que pesarían sobre el dólar estadounidense. En el mediano plazo, ve al USD/JPY moviéndose hacia 145.00.
Los precios de la energía y el balance comercial amplifican la presión sobre el yen
Con el USD/JPY operando por encima del nivel crítico de 163.00 y el petróleo Brent rondando los 88 dólares por barril, la presión sobre el yen está llegando a un punto de ebullición. Esta inflación impulsada por la energía continúa tensionando el balance comercial de Japón, manteniendo a la moneda altamente vulnerable en el muy corto plazo. Creemos que los operadores de derivados deberían prepararse para una volatilidad elevada en las próximas semanas, a medida que el mercado pone a prueba estos máximos históricos.
Dada la creciente especulación sobre un alza de tasas del Banco de Japón en septiembre, el diferencial de rendimientos entre EE. UU. y Japón empieza a mostrar señales de cambio. Actualmente, el rendimiento del Treasury a 10 años de EE. UU. se ubica cerca de 4.3%, mientras que el rendimiento del bono del gobierno japonés (JGB) a 10 años ha subido hasta 1.1%, lo que representa un spread que se estrecha lentamente. Sugerimos enfocarse en contratos de opciones de corto plazo para aprovechar esta tensión del mercado antes de que los bancos centrales realicen sus próximos anuncios oficiales de política.
Gestión de riesgos ante intervención y estrategias de largo plazo
Para protegerse frente a intervenciones cambiarias repentinas y abruptas por parte de las autoridades japonesas, recomendamos comprar opciones put de USD/JPY de vencimiento corto. Los datos históricos muestran que cuando el Ministerio de Finanzas intervino en el pasado, gastando un récord de 9.8 billones de yenes a mediados de 2024, el mercado registró caídas inmediatas de varios cientos de pips. El uso de estas opciones nos permite capturar movimientos explosivos a la baja con un riesgo estrictamente acotado.
Para un posicionamiento de más largo plazo, favorecemos iniciar calendar spreads o comprar puts de mayor vencimiento, apuntando a una caída de regreso hacia el nivel de 145.00 para el próximo año. A medida que la Reserva Federal se acerque a recortar tasas, se espera que la fortaleza fundamental del dólar estadounidense se erosione. Este enfoque de doble vía nos permite capitalizar los riesgos de intervención en el corto plazo, mientras nos posicionamos para un cambio de tendencia relevante en los próximos trimestres.
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