Liberaciones de reservas estratégicas
La Agencia Internacional de Energía (AIE, un organismo que coordina políticas energéticas de países) anunció el miércoles la liberación de 400 millones de barriles de petróleo, la mayor en su historia, para ayudar a bajar los precios de la energía. Aún no se ha definido el calendario de esta liberación. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, también planea liberar 172 millones de barriles de la reserva de emergencia de petróleo de Estados Unidos (reservas almacenadas para crisis). Esto forma parte de un esfuerzo coordinado de países para frenar el alza del petróleo crudo y la gasolina durante la guerra con Irán. El punto de paso clave, el estrecho de Ormuz, sigue siendo una vulnerabilidad crítica en la cadena global de suministro de energía (la red de transporte y entrega). La Administración de Información Energética de Estados Unidos (EIA, una agencia que publica datos oficiales de energía) ha informado de forma constante que por ahí pasan más de 20 millones de barriles de petróleo al día, cerca de una quinta parte del consumo mundial. Cualquier interrupción, como la del año pasado con más de una docena de barcos atacados, tiene un impacto inmediato y fuerte en los precios.Exposición del mercado e implicaciones para operar
En respuesta a la crisis de 2025, se vio una liberación coordinada sin precedentes desde reservas estratégicas, con un total de más de 570 millones de barriles de la AIE y Estados Unidos. Esta acción fue mucho mayor que los 180 millones de barriles liberados por Estados Unidos en 2022 tras la invasión de Rusia a Ucrania. Aunque ayudó a bajar los precios, redujo de forma importante las reservas de emergencia. Al observar la situación en marzo de 2026, esas reservas estratégicas están en mínimos de varias décadas, lo que deja al mercado más expuesto a nuevos choques de suministro (cambios bruscos por falta de oferta). La principal herramienta del gobierno para manejar una crisis de precios se ha reducido con fuerza. Sin esta protección, cualquier nuevo aumento de tensiones podría tener un impacto más duradero y más fuerte en los precios del petróleo. Para quienes operan derivados (contratos cuyo valor depende de un activo, como futuros u opciones), la lección clave de 2025 fue el salto en la volatilidad implícita (la volatilidad que el mercado “estima” a partir del precio de las opciones). El Índice de Volatilidad del Petróleo Crudo de CBOE (OVX, un indicador basado en opciones del petróleo) subió a niveles no vistos desde inicios de 2022, lo que encareció mucho las primas de opciones (el precio que se paga por la opción). Ahora, con una pausa relativa en el conflicto, la volatilidad probablemente bajó desde esos máximos. Dado el nivel bajo de reservas estratégicas y las tensiones persistentes, las próximas semanas ofrecen una oportunidad para prepararse ante inestabilidad. Comprar opciones de compra (call) a largo plazo (contratos que dan derecho a comprar a un precio fijado en una fecha futura) puede ser una estrategia para beneficiarse de posibles alzas fuertes del precio, con riesgo limitado. Esto funciona como un seguro ante una nueva crisis, cuando las primas no están tan altas como en el pico del conflicto del año pasado. En cambio, quienes creen que la estabilidad actual se mantendrá podrían considerar estrategias que aprovechen primas todavía altas, aunque por debajo de sus máximos. Vender “spreads” de opciones de venta (put spread, combinación de opciones para limitar riesgo) fuera del dinero (con precios de ejercicio lejanos al precio actual) puede permitir cobrar una prima, bajo la idea de que el precio del petróleo tendrá un piso sólido por el riesgo geopolítico. Este enfoque gana por el paso del tiempo (la pérdida de valor de la opción a medida que se acerca el vencimiento) siempre que se evite una caída fuerte del precio. Crea tu cuenta real de VT Markets y comienza a operar ahora.
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