La política debe seguir siendo gradual y neutral
Dijo que los movimientos del mercado necesitan vigilancia estrecha, pero que la política no debe depender demasiado de ellos. Dijo que responder a la inflación causada por **choques de oferta** (problemas puntuales que reducen la producción o encarecen insumos, como energía o transporte) puede alterar el **PIB** (Producto Interior Bruto, medida del tamaño de la economía), y que la política puede hacer efecto cuando esos choques ya se hayan disipado. Dijo que es mejor confirmar la inflación de fondo al tratar choques de oferta temporales. Añadió que la **brecha de inflación** (diferencia entre la inflación actual y la que sería coherente con una economía equilibrada) es ligeramente negativa ahora, pero se espera que se acerque a cero. En los mercados, el USD/JPY subía un 0,05% a 156,25 (el tipo de cambio entre el dólar estadounidense y el yen japonés). El BoJ apunta a una inflación de alrededor del 2%, adoptó el **QQE** en 2013 (expansión cuantitativa y cualitativa: compras masivas de activos para inyectar dinero y bajar costes de financiación), añadió tipos negativos y el control del rendimiento a 10 años en 2016 (fijar o guiar el interés de los bonos a 10 años), y subió los tipos de interés en marzo de 2024. El Banco de Japón está marcando una ruta clara para subir los tipos lentamente desde su postura acomodaticia actual. No debe interpretarse como un plan agresivo, sino como un ciclo de subidas suaves: sube tipos, pero con cautela. Lo importante es el énfasis en movimientos “graduales” y “moderados”.Implicaciones para la volatilidad y el rango del yen
Este enfoque prudente está respaldado por los últimos datos económicos. La inflación subyacente de febrero de 2026 fue del 1,9%, justo por debajo del objetivo del 2%, lo que reduce la presión para una subida repentina y fuerte. Esto confirma que la inflación de fondo se está estabilizando, pero sin acelerarse demasiado. Además, los primeros resultados del **shunto** de 2026 (negociación salarial de primavera en Japón entre empresas y sindicatos) muestran aumentos salariales medios de alrededor del 3,5%, buenos pero por debajo de los máximos de 2025. Si miramos el PIB final de finales de 2025, con crecimiento moderado, refuerza la idea de que la economía no se está sobrecalentando. Esto permite al banco central avanzar despacio. Con el USD/JPY alrededor de 156,25, el lenguaje del banco sugiere que no se alarmará por movimientos de mercado ni perseguirá el tipo de cambio con subidas sorpresa. Se dice claramente que temen ataques de **especuladores** (operadores que buscan ganar con movimientos rápidos de precios) si reaccionan con demasiada fuerza ante cambios de corto plazo. Esta previsibilidad sugiere un límite a cuánto puede fortalecerse el yen a corto plazo. Para nuestras estrategias con **opciones** (contratos que dan el derecho, no la obligación, de comprar o vender a un precio fijado), este mensaje de un proceso lento sugiere que la **volatilidad implícita** (la volatilidad que el mercado “descuenta” en el precio de las opciones) en pares del yen puede estar demasiado alta. Conviene plantearse posiciones para un periodo de cotización en rango (movimientos dentro de un intervalo) en lugar de una ruptura fuerte a favor del yen. Vender volatilidad del USD/JPY podría ser una estrategia viable, ya que la ruta del banco parece clara para los próximos meses. En el mercado de tipos, esto implica anticipar un **empinamiento** (que suban más los rendimientos de largo plazo que los de corto, o que aumente la diferencia entre ambos) constante pero suave de la **curva de rendimientos** de los bonos del gobierno japonés (relación entre el plazo de los bonos y su rendimiento). El camino hacia un tipo neutral será largo, así que no conviene descontar una serie de subidas rápidas. Esto hace que posicionarse para una subida lenta y previsible de los tipos a corto plazo sea lo más prudente. Crea tu cuenta real de VT Markets y empieza a operar ahora.Empieza a operar ahora — haz clic aquí para crear tu cuenta real en VT Markets.