El GBP/USD retrocedió hacia 1,3235 en la sesión asiática, borrando el hueco bajista de apertura semanal a medida que el dólar estadounidense se debilitaba ligeramente, aunque las subidas siguieron limitadas. Qatar y Pakistán establecieron una hoja de ruta formal de 60 días hacia un acuerdo de paz definitivo entre EEUU e Irán, lo que redujo la demanda del dólar como activo refugio y desencadenó cierto cierre de cortos en el par. Aun así, los acontecimientos geopolíticos del fin de semana y el sesgo más agresivo de la Reserva Federal mantuvieron el soporte subyacente del billete verde.
Irán volvió a cerrar el Estrecho de Ormuz el sábado tras la reanudación de las hostilidades por parte de Israel en Líbano, mientras que los negociadores iraníes abandonaron las conversaciones de paz en Suiza después de que el presidente Donald Trump amenazara con nuevos ataques. Estos hechos mantuvieron elevadas las primas de riesgo geopolítico e incrementaron el riesgo de una renovada presión vendedora en el GBP/USD. La política británica también lastró a la libra tras informaciones que apuntan a que el primer ministro Keir Starmer podría dimitir tan pronto como el lunes, allanando el camino al exalcalde de Mánchester Andy Burnham; además, unas expectativas más moderadas de subidas de tipos por parte del Banco de Inglaterra limitaron el margen para un rebote sostenido desde el mínimo del viernes, el nivel más débil desde finales de marzo.
Potencial alcista limitado para la libra esterlina ante la incertidumbre geopolítica y doméstica
Estamos viendo un ligero rebote del GBP/USD hacia 1,2350, pero esto parece más una corrección de corto plazo que una nueva tendencia. El cuadro fundamental sugiere que cualquier fortaleza de la libra probablemente será temporal. Creemos que el potencial alcista está muy limitado por fuerzas más amplias del mercado.
Las tensiones geopolíticas son un factor clave, con los recientes ejercicios navales iraníes cerca del Estrecho de Ormuz canalizando capital hacia el dólar estadounidense como activo refugio. Los futuros del Brent subieron más de un 4% la semana pasada, hasta situarse por encima de los 95 dólares por barril, y el índice VIX escaló por encima de 20, señalando un aumento del temor en los mercados. Este entorno beneficia de forma natural al dólar.
A ello se suma una renovada inestabilidad política en el Reino Unido: los rumores sobre la dimisión del ministro de Hacienda están inquietando a los mercados. Ya hemos visto ampliarse el diferencial entre los gilts británicos a 10 años y los bunds alemanes, una señal clara de la preocupación de los inversores. Esta turbulencia política dificulta mucho construir un argumento alcista para la libra.
Bancos centrales divergentes y estrategias de trading
La divergencia de política entre la Reserva Federal de EEUU y el Banco de Inglaterra también se está acentuando. Los últimos datos de inflación en EEUU salieron por encima de lo esperado, en el 3,1%, reforzando el sesgo hawkish de la Fed. En cambio, los débiles datos de ventas minoristas del Reino Unido de mayo dejan al Banco de Inglaterra con muy poco margen para plantearse nuevas subidas de tipos.
Por tanto, vemos cualquier repunte del GBP/USD como una oportunidad para abrir nuevas posiciones cortas o comprar opciones put. Nos fijamos en la compra de puts con strikes en torno a 1,2200, ya que el soporte histórico de finales de 2025 podría romperse con facilidad. La elevada volatilidad implícita también hace atractiva la venta de spreads de opciones call para capturar prima mientras se toma posición para un movimiento a la baja.
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