El oro alcanzó un pico de apenas más de US$5.500 la onza en enero antes de una fuerte corrección, y luego registró un breve repunte de refugio en los primeros días del conflicto entre Estados Unidos e Irán. Desde entonces, ha operado en un rango de US$4.000 a US$4.500 durante los últimos meses. Los comentarios del texto vinculan el movimiento con las dudas sobre las monedas fiduciarias y el dólar, al tiempo que señalan el cambio de preferencias de los gestores de reservas; a principios de este año, el Banco Central Europeo dijo que el oro ha superado a los Treasuries como el principal activo de reserva del mundo.
Las compras de los bancos centrales siguen siendo un dato clave. El año pasado registró la cuarta mayor expansión de las reservas oficiales de oro de la historia, con 863 toneladas, lo que implicó una caída interanual de 21%, pero aun así por encima del promedio anual de 2010–2021 de 473 toneladas; el máximo fue 2022 con 1.136 toneladas, las mayores compras netas registradas desde 1950 y abarcando el período posterior a 1971. El artículo también cita el contexto de divisas e inflación: usando el IPC (CPI), el dólar ha perdido cerca de 35% de su valor desde 2008, mientras que el oro casi se ha cuadruplicado en el mismo período, junto con una discusión sobre mayores rendimientos en el tramo largo pese a los recortes de tasas en 2024.
Estrategias de trading con derivados en un mercado del oro en consolidación
Creemos que los traders de derivados tienen un escenario altamente rentable a medida que el oro se estabiliza tras su corrección desde el pico de US$5.500. Con el metal actualmente acotado a un rango entre US$4.000 y US$4.500, el mercado está consolidando fortaleza para su próxima gran ruptura al alza. Esta pausa temporal nos da una ventana clara para establecer posiciones estratégicas antes del siguiente tramo alcista.
Nuestra postura alcista se ve reforzada por las compras históricas de los bancos centrales, que siguen retirando oferta del mercado. Datos del mundo real del World Gold Council destacan que los bancos centrales compraron más de 1.030 toneladas de oro en 2023, con una demanda que se mantuvo históricamente alta durante 2024 y 2025. Esta acumulación persistente demuestra que las instituciones globales están reemplazando activamente reservas en papel por oro físico.
Cobertura frente al riesgo sistémico y la debilidad del mercado de bonos
En las próximas semanas, sugerimos que los traders de derivados utilicen estrategias para mercados en rango, como los credit spreads, para beneficiarse del canal actual de US$4.000 a US$4.500. Al mismo tiempo, comprar opciones call de largo plazo con precios de ejercicio apenas por encima de US$4.500 nos permitirá capturar un alza significativa cuando se produzca la ruptura. Este enfoque equilibrado protege nuestro capital y, a la vez, nos mantiene listos para el próximo impulso.
Tampoco podemos ignorar el deterioro del mercado de bonos, donde el alza de los rendimientos indica que los inversionistas están perdiendo confianza en la deuda pública. Con una inflación que sigue siendo persistente y la deuda nacional de EE.UU. expandiéndose rápidamente, los refugios tradicionales como los Treasuries están dejando de proteger el patrimonio. Posicionarse ahora en derivados de oro es la forma más efectiva de cubrirnos frente a una devaluación sistémica de las monedas fiduciarias.
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