El euro cedía terreno frente a la libra esterlina este martes, con el EUR/GBP cotizando en 0,8634 y presionando mínimos de dos semanas cerca de 0,8630 tras romper por debajo de la base de una figura de triángulo simétrico. La producción industrial de Alemania repuntó en abril después de dos caídas consecutivas, mientras que el superávit comercial se estrechó contra lo previsto; sin embargo, las publicaciones no lograron impulsar los cruces del euro. Los mercados siguen centrados en el Banco Central Europeo, donde se espera una subida de tipos el jueves, un factor que limita un mayor deterioro de la divisa única.
En los gráficos, el sesgo bajista persistía: el Índice de Fuerza Relativa (RSI) en 4 horas se situaba en la franja baja de los 40 y el MACD (Convergencia/Divergencia de Medias Móviles) se mantenía en terreno negativo. Si el soporte en torno a 0,8630 vuelve a ceder, el foco se desplaza hacia los mínimos de 2026 en la zona de 0,8610–0,8620. La resistencia se ubica en una directriz de tendencia inversa en 0,8637; un regreso por encima de ese nivel llevaría a tener en el radar los máximos del 4 y 5 de junio en 0,8655, seguidos por la parte superior del triángulo en 0,8665. Los datos del Reino Unido también están en la agenda, con el PIB mensual y la producción manufacturera previstos para el viernes.
Los catalizadores técnicos y fundamentales apuntan a un sesgo bajista
Estamos viendo cómo el euro se debilita frente a la libra, poniendo a prueba actualmente un nivel de soporte relevante en torno a 0,8630. Los indicadores técnicos apuntan a mayores caídas, lo que sugiere que la presión vendedora está aumentando. Esto aporta un sesgo bajista claro a corto plazo para nuestras estrategias de trading.
Esta visión se refuerza por la divergencia en los datos de inflación: las últimas cifras del IPC británico se mantienen firmes en el 4,2%, mientras que el IPCA (HICP) de la zona euro se ha enfriado hasta el 2,4%. Esta inflación persistente en el Reino Unido ejerce más presión sobre el Banco de Inglaterra para mantener un tono hawkish en comparación con el Banco Central Europeo. Este trasfondo fundamental respalda una libra más fuerte frente al euro.
La subida de tipos del BCE prevista para este jueves parece estar plenamente descontada, por lo que no esperamos que refuerce de forma significativa al euro. Prestamos más atención a los datos de PIB del Reino Unido que se publican este viernes, ya que una lectura sólida podría reforzar la posición de la libra y activar el siguiente tramo bajista en el cruce EUR/GBP. Los datos históricos de finales de 2023 mostraron una configuración similar, en la que unos datos británicos sólidos provocaron una caída brusca de 100 pips en el par a lo largo de dos semanas.
Consideraciones de estrategia y gestión del riesgo
Dada la presión sobre el soporte de 0,8630, consideramos que comprar opciones put con un precio de ejercicio justo por debajo de ese nivel, quizá en 0,8620, es una estrategia viable para las próximas semanas. Esto permite aprovechar una posible ruptura hacia los mínimos del año en torno a 0,8610, al tiempo que se define con claridad el riesgo máximo. La mayor volatilidad que se espera en torno a las publicaciones de datos hace que las opciones sean una herramienta atractiva.
No obstante, debemos vigilar cualquier incapacidad de romper el soporte de 0,8630. Si el par rebota y vuelve a situarse de forma decidida por encima de 0,8640, señalaría que el impulso bajista se ha desvanecido. En ese caso, buscaríamos cerrar cualquier posición corta y reevaluar la situación.
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