El EUR/USD amplió su caída a medida que el índice del dólar estadounidense (DXY) repuntó hasta un máximo de un año después de que la Reserva Federal mantuviera los tipos sin cambios con un sesgo hawkish. El DXY cerró la sesión en 100,85, con una subida del 0,76%, mientras que el euro retrocedió a 1,1456, un 0,37% menos. El movimiento se produjo tras un fortalecimiento más amplio del dólar, al descontar los mercados la posibilidad de nuevas subidas de tipos.
En la zona euro, la formación de precios también se vio influida por las declaraciones del economista jefe del Banco Central Europeo (BCE), Philip Lane, en las que sugirió que el tipo neutral podría situarse hasta en el 2,5%. Por otro lado, el apetito por el riesgo mejoró moderadamente a medida que los mercados valoraban la resiliencia de los datos de EE. UU., con indicadores de empleo y gasto que mantuvieron elevados los rendimientos de la parte corta de la curva y respaldaron al dólar. La confianza en el euro siguió lastrada por el persistente shock de precios vinculado a la energía, asociado a las disrupciones en las rutas de suministro de Oriente Medio.
Fortaleza del dólar y estrategia bajista en EUR/USD
Dada la fortaleza del dólar estadounidense y el tono hawkish de la Reserva Federal, prevemos que la presión bajista sobre el par EUR/USD continúe en las próximas semanas. Consideramos que la estrategia principal pasa por posicionarse para nuevas ganancias del dólar, lo que implica comprar opciones put sobre el EUR/USD. Este enfoque permite beneficiarnos de la caída esperada, definiendo claramente el riesgo máximo.
Divergencia económica e implicaciones de mercado
La postura de la Fed se apoya en unos datos económicos sólidos, lo que refuerza nuestro escenario. El informe más reciente de nóminas no agrícolas (Non-Farm Payrolls) de mayo de 2026 mostró que la economía de EE. UU. añadió unos sorprendentemente fuertes 265.000 empleos, mientras que la última lectura del IPC sigue siendo persistente en el 3,6%. Esta inflación resistente y la fortaleza del mercado laboral otorgan a la Fed un mandato claro para mantener su política de tipos “más altos durante más tiempo”.
En contraste, la economía de la eurozona muestra señales de desaceleración, lo que complica los planes del Banco Central Europeo. Aunque los responsables del BCE hablan de la necesidad de tipos más altos, las últimas cifras de producción industrial alemana mostraron una ligera contracción y la confianza empresarial en el conjunto del bloque se ha debilitado. Esta divergencia entre una economía estadounidense robusta y una europea frágil debería mantener al euro bajo presión.
Este escenario recuerda a la divergencia de políticas que impulsó al dólar al alza durante 2022. Estaremos atentos al próximo dato de inflación de EE. UU. y a las cifras de ventas minoristas para confirmar esta tendencia. Mientras tanto, consideramos que cualquier rebote a corto plazo del EUR/USD ofrece oportunidades para iniciar nuevas posiciones cortas o incrementar las ya existentes.
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