El AUD/JPY se fortalecía hasta alrededor de 113,05 en las primeras operaciones del lunes, manteniéndose por encima de la media móvil simple de 100 días y preservando un sesgo constructivo a corto plazo. El apoyo al dólar australiano ha venido del sesgo más restrictivo del Banco de la Reserva de Australia (RBA) tras tres subidas de tipos este año que llevaron el tipo oficial al 4,35%. No obstante, los indicadores de momentum se han suavizado: el Índice de Fuerza Relativa (RSI) se sitúa en 43,94, por debajo de 50, lo que sugiere riesgos de consolidación incluso aunque la acción del precio permanezca por encima de la media clave.
Nuevas subidas podrían verse limitadas por una renovada sensibilidad a la actuación oficial japonesa, con el mercado atento al riesgo de intervención. En el gráfico, la resistencia se concentra en la banda media de Bollinger cerca de 113,90, mientras que la banda superior se sitúa en 114,90. A la baja, un cierre diario por debajo de 112,90, en línea con la banda inferior, trasladaría el foco a la SMA de 100 días en 111,60.
Impulsores fundamentales y divergencia de políticas
Vemos el cruce AUD/JPY manteniéndose firme por encima de 113,00, impulsado por un Banco de la Reserva de Australia decidido y centrado en combatir la inflación. El cuadro fundamental respalda al dólar australiano, ya que es probable que los tipos de interés se mantengan más altos durante más tiempo en Australia que en Japón. Esta diferencia de política es el principal motor de la tendencia alcista.
Para reforzar esto, el último informe trimestral de inflación de Australia mostró un 3,8%, persistentemente por encima del rango objetivo del RBA y sorprendiendo a los analistas. En consecuencia, los mercados de futuros sobre tipos de interés descuentan ahora un 40% de probabilidad de una subida adicional del RBA para septiembre de 2026. Estos datos confirman el sesgo hawkish del banco central y aportan un motivo sólido para la fortaleza del AUD.
En el otro lado, la amenaza de intervención por parte de las autoridades japonesas para fortalecer el yen es el mayor riesgo para esta operación. La inflación subyacente de Japón se ha mantenido por encima del 2% durante más de un año y recientemente marcó un 2,5%, lo que presiona al Banco de Japón a normalizar su política más rápidamente. Históricamente, las advertencias verbales del Ministerio de Finanzas se vuelven más frecuentes cuando los movimientos de la divisa se perciben como demasiado rápidos, y nos estamos acercando a esos niveles.
Implicaciones de trading y gestión del riesgo
Dada la fuerte tendencia alcista pero con un potencial al alza limitado, creemos que comprar opciones call simples es demasiado arriesgado. La resistencia técnica cerca de 114,90 es relevante, y es un área probable en la que las autoridades japonesas podrían intensificar sus advertencias, creando un techo para el precio. El deterioro del momentum del RSI también sugiere que los movimientos alcistas explosivos podrían haber quedado atrás por ahora.
Por ello, estamos considerando spreads alcistas de calls (bull call spreads) como una estrategia adecuada para las próximas semanas. Valoraríamos comprar una opción call con un precio de ejercicio en torno a 113,50 y, simultáneamente, vender una call con un strike cerca de 115,00, ambas con vencimiento en julio de 2026. Este enfoque permite beneficiarse de una subida continuada y gradual, al tiempo que limita el coste inicial y delimita el riesgo en caso de intervención.
Si el cruce no logra sostener el nivel y cierra por debajo del soporte inicial de 112,90, nuestra visión alcista quedaría temporalmente en pausa. Una ruptura por debajo de ese nivel podría señalar un retroceso más profundo hacia la media de 100 días cercana a 111,60. En ese escenario, buscaríamos cerrar posiciones alcistas y, posiblemente, considerar la compra de puts como cobertura a corto plazo.
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