Datos de Japón y apoyo al yen
Los pedidos básicos de maquinaria de Japón (un indicador de inversión empresarial futura) subieron un 19,1% mensual hasta ¥1.052,5 mil millones en diciembre de 2025. Esto ocurrió tras una caída del 11% en noviembre y superó la previsión de un aumento del 4,5%. El aumento se relacionó con grandes pedidos puntuales (que no suelen repetirse) de refinerías y productores de combustible nuclear. Los pedidos del sector privado subieron un 16,8% interanual en diciembre, tras una caída del 6,4% en noviembre, y superaron la previsión de una subida del 3,9%. El Financial Times informó que la presidenta del BCE (Banco Central Europeo), Christine Lagarde, podría irse antes de octubre de 2027. Indicó que no se dio un calendario. La atención se centra en el IPC nacional de Japón del viernes (Índice de Precios al Consumidor, una medida de inflación), y en los datos preliminares de PMI de Alemania y de la zona euro (un índice de encuestas a empresas que mide la actividad; por debajo de 50 suele indicar contracción). El BoJ apunta a una inflación de alrededor del 2%, usó QQE desde 2013 (expansión cuantitativa y cualitativa: compras masivas de activos para bajar tipos y estimular la economía), añadió tipos negativos y control de la curva de rendimiento en 2016 (mantener bajos los rendimientos de bonos a distintos plazos), y subió tipos en marzo de 2024.Riesgos clave y perspectiva de trading
El par EUR/JPY está subiendo, pero conviene ser prudentes porque el avance parece frágil. El mercado casi da por hecho que el BoJ subirá los tipos en abril, con una probabilidad cercana al 80%. Esa expectativa puede poner un techo (un nivel que cuesta superar) al par en las próximas semanas. El argumento a favor de un yen más fuerte gana peso, sobre todo después de que el IPC subyacente nacional de Japón de enero de 2026 se mantuviera en 2,4%, por encima del objetivo del banco central. Aunque el salto de los pedidos de maquinaria de diciembre de 2025 se consideró puntual, refuerza la idea de que la economía puede soportar una política monetaria más estricta. Ahora hay que vigilar el IPC nacional del viernes para confirmar esta tendencia. En el otro lado, el euro enfrenta presión por la incertidumbre política sobre la presidencia del BCE. Este tipo de dudas de liderazgo puede debilitar una divisa incluso si los datos económicos no cambian. El PMI compuesto más reciente de la zona euro para enero de 2026 fue 48,5, lo que aún señala contracción económica y hace que la fortaleza del euro sea poco convincente. Para operadores de derivados (instrumentos cuyo valor depende de otro activo, como opciones y futuros), este escenario apunta a más volatilidad (movimientos de precio más grandes y rápidos) antes de la reunión del BoJ de abril. De hecho, la volatilidad implícita a un mes (volatilidad “esperada” que se deduce del precio de las opciones) de EUR/JPY ya subió a un máximo de seis meses de 9,5%, lo que muestra que el mercado espera un movimiento fuerte. Esto sugiere que comprar puts (opciones de venta que ganan valor si el precio baja) para cubrirse ante una corrección o usar straddles (comprar una opción de compra y una de venta a la vez para apostar por un gran movimiento en cualquier dirección) podría ser una estrategia prudente. Ya se vio una situación parecida en 2025. Cuando las expectativas de un cambio de política del BoJ aumentaron mucho, el yen se fortaleció rápido y provocó caídas fuertes en pares como EUR/JPY. La subida actual se parece a la etapa previa a esas correcciones. Crea tu cuenta real de VT Markets y empieza a operar ahora.Empieza a operar ahora — haz clic aquí para crear tu cuenta real en VT Markets.