Escenarios del conflicto e implicaciones para los precios de la energía
Un segundo escenario supone una incertidumbre política prolongada en Irán (falta de claridad sobre la estabilidad y las decisiones del gobierno). Los precios del petróleo y el gas suben menos que en otros casos, pero el aumento dura más. Un tercer escenario implica una escalada, con presión fuerte y sostenida sobre la oferta de petróleo y gas (disponibilidad para el mercado). En este caso, se espera que la inflación de la eurozona (aumento general de precios) esté alrededor de 4% para fin de año. En los dos primeros escenarios, el efecto sobre la inflación es moderado: temporal en el primero y más duradero en el segundo. En estos casos, el BCE podría mantenerse prudente y no subir su tasa de interés principal. En el escenario de escalada, una inflación más alta, cerca de 4% hacia fin de año, podría llevar al BCE a subir sus tasas principales.Posicionamiento de mercado y riesgo de tasas
La desinflación del año pasado permitió que el BCE recortara tasas, lo que ayudó al repunte de crecimiento de 2025. Ahora, el conflicto en Irán amenaza con revertir esa mejora. La variable clave a vigilar es el impacto en los precios de la energía. Ya se observa un alza en los futuros del crudo Brent (contratos para comprar o vender petróleo a un precio acordado para una fecha futura), que ahora cotizan por encima de 95 dólares por barril, un aumento importante frente a finales de febrero. Este salto influye directamente en las expectativas de inflación (lo que el mercado cree que pasará con los precios), lo que preocupa. El último dato del mes pasado mostró que la inflación de la eurozona seguía en 2.8%, lo que vuelve la situación más sensible para el BCE. Si la situación se desescala, algunos operadores podrían usar estrategias para beneficiarse de una caída de la volatilidad (qué tanto cambian los precios) y del precio del petróleo, como vender opciones (contratos que dan derecho, no obligación, a comprar o vender a un precio) sobre acciones del sector energía. Sin embargo, en un escenario de incertidumbre prolongada, mantener una posición “larga” en volatilidad (apostar a que la volatilidad suba) mediante instrumentos como futuros u opciones sobre VSTOXX (índice de volatilidad de acciones europeas) puede ser una cobertura (protección) razonable. Esto ayuda ante movimientos bruscos e impredecibles. En un escenario de escalada, el foco debe pasar a protegerse ante una respuesta más dura del BCE (postura “hawkish”, es decir, más enfocada en subir tasas para frenar la inflación). Con una inflación que podría acercarse a 4%, se puede esperar que el banco central se vea obligado a subir tasas. Esto hace relevante prepararse para tasas más altas, por ejemplo vendiendo futuros de bonos del gobierno (contratos a futuro sobre deuda pública) o usando swaps de tasas de interés (acuerdos para intercambiar pagos de interés, para reducir riesgos o apostar por cambios en tasas). Se vio algo similar durante el shock energético inicial de 2022, cuando los bancos centrales tuvieron que cambiar su postura con fuerza para combatir una inflación alta. Ese periodo mostró qué tan rápido pueden cambiar las expectativas del mercado sobre las tasas. La situación actual exige un seguimiento cercano para detectar una repetición de ese patrón.
Comience a operar ahora – Haga clic aquí para crear su cuenta real de VT Markets