Perspectiva del RBA sobre la inflación
La gobernadora del RBA, Bullock, dijo el 3 de febrero que la inflación seguía siendo demasiado alta. Se prevé que la agencia de estadísticas de Australia informe una cifra anual del CPI del 3,7% en enero, frente al 3,8% de diciembre, mientras que el CPI de media recortada (una medida de inflación que elimina los cambios de precios más extremos para reflejar mejor la tendencia) se espera que se mantenga en el 3,3%. El dólar estadounidense se mantuvo firme frente a otras divisas principales, pese a amenazas relacionadas con el comercio por parte del presidente de Estados Unidos, Donald Trump. El Índice del Dólar Estadounidense (US Dollar Index o DXY, un indicador que mide la fortaleza del dólar frente a una cesta de monedas) subía un 0,12% hasta alrededor de 97,80. El lunes, Trump advirtió de aranceles más altos (impuestos a las importaciones) a países que, según él, estaban “jugando” con acuerdos comerciales vigentes. Los comentarios llegaron tras un fallo del Tribunal Supremo de Estados Unidos (la máxima corte del país).Implicaciones para operar y gestión del riesgo
En ese momento, el mercado esperaba un CPI anual del 3,7%, una cifra vista como un posible riesgo al alza. En los datos trimestrales más recientes de finales de 2025, la inflación fue del 4,1%, lo que muestra que la presión sobre los precios ha durado más de lo previsto. Esta lucha contra la inflación sigue siendo el factor principal para el RBA. La tasa de efectivo del RBA en ese periodo era 3,85%, y el banco aún señalaba posibles subidas. Luego se aplicaron, y la tasa oficial actual se sitúa en 4,35% desde hace varios meses. Un entorno de tipos más altos ejerce una presión distinta sobre la moneda y la economía. En el otro lado, la fortaleza del dólar estadounidense antes estaba ligada a la política comercial, con el DXY cerca de 97,80. Hoy, su fuerza se debe a la propia lucha de la Reserva Federal (Fed, el banco central de EE. UU.) contra la inflación, manteniendo los tipos altos y haciendo que el DXY se negocie de forma constante por encima de 104. Este contexto de un dólar más fuerte dificulta que el AUD (dólar australiano) suba mucho. Para operadores de derivados (productos financieros cuyo valor depende de otro activo), esto significa que la volatilidad (cambios rápidos de precio) alrededor de los datos del CPI australiano sigue siendo una oportunidad clave, como antes. Podemos considerar comprar straddles o strangles (estrategias con opciones para beneficiarse si el precio se mueve mucho, suba o baje) antes de la próxima publicación mensual del CPI para ganar con un movimiento mayor de lo esperado en cualquier dirección. El mercado sigue siendo muy sensible a sorpresas de inflación. Dada la posición más débil del AUD frente al texto histórico, también conviene usar estrategias que protejan ante más caídas. Comprar opciones de venta (put, contratos que ganan valor si el precio baja) sobre el AUD o aplicar spreads bajistas con puts (combinar opciones put para limitar el coste y el riesgo) puede ser una forma prudente de gestionar el riesgo. Esto es especialmente relevante si los datos económicos de EE. UU. siguen siendo fuertes, reforzando la idea de “tipos altos por más tiempo” (mantener los tipos de interés elevados durante un periodo prolongado).Empieza a operar ahora — haz clic aquí para crear tu cuenta real en VT Markets.