La libra esterlina subió 0.25% hasta cerca de 1.3230 frente al dólar estadounidense en la sesión europea del lunes, superando a sus principales pares, ya que la política británica apuntó a continuidad en la política fiscal. El alcalde del Gran Manchester, Andy Burnham, considerado el principal favorito para suceder al primer ministro Keir Starmer, se comprometió a mantener el manifiesto del Partido Laborista de 2024. Al no implicarse un giro de política, los mercados descontaron una perspectiva más estable para los costos de endeudamiento del gobierno; los rendimientos de los gilts británicos a 10 años borraron las alzas previas y cedieron hasta alrededor de 4.73%.
La atención también se centró en la política monetaria, con operadores buscando pistas sobre cuánto tiempo el Banco de Inglaterra mantendrá la Bank Rate en 3.75%. El BoE mantuvo las tasas este mes con una votación de 7-2, y la integrante del MPC Megan Greene respaldó un alza, citando riesgos de inflación de segunda vuelta. El dólar estadounidense retrocedió ligeramente antes del informe de Nóminas No Agrícolas (Nonfarm Payrolls) de junio en Estados Unidos, previsto para el jueves, un insumo clave para la perspectiva de la Reserva Federal, mientras que CME FedWatch sitúa la probabilidad de al menos un aumento de tasas de la Fed este año en casi 80%.
La estabilidad política y el panorama fiscal respaldan a la libra
Vemos a la libra esterlina manteniéndose firme debido a la estabilidad política establecida desde las elecciones generales de 2024. Esta previsibilidad fiscal aporta una base sólida para la moneda, en contraste con la volatilidad observada en años anteriores. En consecuencia, nos preocupa menos que haya cambios de política sorpresivos por parte del gobierno del Reino Unido que afecten nuestras posiciones en el corto plazo.
La trayectoria de política del Banco de Inglaterra, sin embargo, sigue siendo una variable clave, con los mercados atentos a señales sobre el calendario de nuevos ajustes de tasas desde el nivel actual de 4.5%. La inflación del Reino Unido, que recientemente bajó a 2.1% en los últimos datos de mayo de 2026, respalda la tesis de que el banco central mantenga una postura prudente por ahora. Esto sugiere que la volatilidad implícita en las opciones sobre GBP podría estar subvaluada, presentando oportunidades para operadores que anticipen un catalizador futuro.
Divergencia de política Fed-BoE y oportunidades de posicionamiento
Nuestro foco principal está desplazándose ahora hacia Estados Unidos y el próximo informe de Nóminas No Agrícolas (NFP) de junio, previsto para la próxima semana. Una cifra sólida de empleo, similar a las sorpresas al alza vistas con frecuencia en 2024 cuando las lecturas a menudo superaron 250,000, reforzaría la postura cautelosa de la Reserva Federal respecto a recortar tasas. Esto generaría un viento en contra significativo para el par GBP/USD.
Esta divergencia de política, con la Fed manteniéndose más restrictiva que el Banco de Inglaterra, es el tema central que estamos operando. La herramienta CME FedWatch indica que los mercados de futuros están descontando menos de un 30% de probabilidad de un recorte de tasas de la Fed antes del cuarto trimestre. Por lo tanto, nos estamos posicionando para una potencial fortaleza del dólar estadounidense mediante estructuras de derivados bajistas, como la compra de opciones put de GBP/USD con vencimiento a finales de julio.
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