NZD/USD cotizó cerca de 0.5650 el viernes, con un alza de 0.05% al momento de redactar, con el dólar neozelandés aún contenido incluso mientras el dólar estadounidense se debilitaba tras nuevos datos de inflación. El Índice de Precios del Gasto en Consumo Personal (PCE) de EE. UU., la medida preferida de la Reserva Federal, subió 4.1% interanual en mayo, en línea con lo esperado, mientras que el incremento mensual fue de 0.4% frente a un consenso de 0.5%, moderando la percepción de presiones de precios persistentes.
Las expectativas de tasas se ajustaron rápidamente. Tras la publicación, los mercados recortaron las probabilidades de un movimiento de 25 puntos base de la Reserva Federal en julio, con la herramienta CME FedWatch situando la probabilidad en torno a 29.9% frente a 38.5% una semana antes, lo que presionó al “greenback”. Sin embargo, el kiwi encontró apoyo limitado, ya que persisten las expectativas de que el Banco de la Reserva de Nueva Zelanda mantendrá sin cambios la Tasa Oficial de Efectivo (OCR) en julio; ASB Bank ahora prevé que el endurecimiento se reanude a partir de septiembre, con una tasa máxima de 3.25% a inicios de 2027. Los mercados aún consideran plausible un alza de la Fed en septiembre, manteniendo en foco la divergencia de política para los movimientos de corto plazo del NZD/USD.
La divergencia de política limita el potencial alcista del NZD/USD
Vemos al par NZD/USD con dificultades para avanzar, actualmente cotizando alrededor del nivel de 0.6150, incluso cuando el dólar estadounidense muestra cierta debilidad. La incapacidad del kiwi para capitalizarlo se explica por las perspectivas divergentes de los bancos centrales de ambos países. Esta dinámica sugiere que cualquier fortaleza del par probablemente será limitada en el corto plazo.
El dólar estadounidense más débil sigue a los últimos datos de inflación, con el Índice de Precios al Consumidor (IPC) de mayo en 2.9%, apenas por debajo del pronóstico de 3.0%. En consecuencia, las expectativas del mercado de un recorte de tasas de la Reserva Federal en su reunión de julio ahora han subido a más de 55%, presionando al billete verde. Estos datos refuerzan la visión de que las presiones inflacionarias en EE. UU. finalmente se están moderando.
Las dificultades de crecimiento de Nueva Zelanda y estrategias de trading
Sin embargo, creemos que el dólar neozelandés está lastrado por sus propios desafíos internos. Cifras publicadas recientemente mostraron que la economía de Nueva Zelanda creció apenas 0.1% en el primer trimestre de 2026, confirmando una desaceleración marcada. Este débil crecimiento fortalece el argumento para que el Banco de la Reserva de Nueva Zelanda recorte su tasa de efectivo en agosto, probablemente antes de que la Fed inicie su propio ciclo de flexibilización.
Dado este contexto, estamos evaluando estrategias con derivados que se beneficien de un alza acotada o de una caída gradual del NZD/USD en las próximas semanas. Vender opciones de compra (calls) fuera del dinero u operar un spread bajista de calls (bear call spread) parece apropiado. Estas posiciones permitirían cobrar prima bajo la visión de que el par tendrá dificultades para repuntar de forma significativa desde los niveles actuales.
Esta situación recuerda a períodos pasados de divergencia de política, como en 2014-2015, cuando una Fed con sesgo hawkish impulsó un fortalecimiento considerable del dólar estadounidense frente a monedas con bancos centrales más dovish. Si bien el contexto actual se centra en el calendario de recortes de tasas, el principio subyacente se mantiene. La divisa con una necesidad más urgente de flexibilizar la política es la que probablemente tendrá un desempeño inferior.
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