Configuración técnica del EUR/USD y factores geopolíticos
El EUR/USD retrocedió hasta aproximadamente 1,1465 en las primeras operaciones europeas del lunes, ampliando una configuración bajista, ya que el par se mantiene por debajo de la media móvil simple (SMA) de 100 días y de la banda media de Bollinger. La atención del mercado se ha centrado en la evolución de las negociaciones entre EEUU e Irán en Bürgenstock (Suiza), después de que un comunicado conjunto de Catar y Pakistán señalara que las conversaciones se desarrollaron en un ambiente positivo y constructivo. El comunicado también hizo referencia a avances en medidas vinculadas al conflicto del Líbano, incluidas exenciones para las exportaciones de petróleo y petroquímica, el levantamiento de un bloqueo, la liberación de parte de los activos congelados y el lanzamiento de un plan de reconstrucción y desarrollo para Irán.
Las expectativas de política monetaria también han influido después de que un responsable del BCE afirmara que el banco central podría subir los tipos de nuevo tan pronto como el mes que viene si las presiones inflacionistas se extienden más allá de la energía. El tipo de depósito del BCE es del 2,25%, mientras que las valoraciones del mercado apuntan a movimientos de 25 puntos básicos en septiembre u octubre y a otra subida en los primeros meses del próximo año. En el gráfico, el RSI se sitúa cerca de 34, con la banda inferior de Bollinger en torno a 1,1450 como soporte inicial, mientras que las resistencias se ubican cerca de 1,1570, 1,1665 y 1,1695. Por separado, el euro representa el 31% de la actividad en divisas, con un volumen medio diario por encima de 2,2 billones de dólares, y el EUR/USD supone un 30% estimado de las transacciones, por delante de EUR/JPY (4%), EUR/GBP (3%) y EUR/AUD (2%).
Momentum bajista, divergencia de política monetaria y estrategias de trading
Estamos observando que el EUR/USD prolonga su caída y cotiza ahora en torno a 1,1420 a 22 de junio de 2026. Esto supone una ruptura por debajo del nivel de soporte clave de 1,1450, confirmando la persistencia de la presión bajista. El panorama técnico sugiere que, por el momento, los vendedores siguen teniendo el control.
Este impulso descendente se produce pese al tono «hawkish» del Banco Central Europeo. La última estimación preliminar de la inflación de la eurozona de junio de 2026 se situó en un persistente 2,5%, manteniendo la presión sobre el BCE para considerar otra subida de tipos. La semana pasada escuchamos a la miembro del Comité Ejecutivo del BCE, Isabel Schnabel, en esa misma línea, reforzando las expectativas del mercado.
En contraste, los últimos datos de gasto en consumo personal (PCE) de EEUU de mayo mostraron que la inflación subyacente se moderó hasta el 2,6%, lo que sugiere que la Reserva Federal puede mantenerse paciente. Esta creciente divergencia de política —con el BCE presionado a endurecer, mientras que la Fed podría no hacerlo— es un potente lastre para el par. En términos fundamentales, respalda un dólar más fuerte frente al euro.
Al analizar el posicionamiento de mercado, observamos que el último informe de la CFTC del 19 de junio de 2026 muestra que los grandes especuladores han recortado sus posiciones netas largas en el euro. Esto indica que la convicción sobre el potencial alcista del euro se está debilitando entre los hedge funds y otros grandes participantes. Este cambio suele preceder a nuevas caídas del precio.
Dada la tendencia bajista, consideramos que la compra de opciones put es una estrategia viable para posicionarse ante una mayor caída en las próximas semanas. Un diferencial bajista con puts (bear put spread), como comprar una put de julio con strike 1,1400 y vender una put con strike 1,1300, podría ser una forma eficaz de buscar un movimiento a la baja limitando al mismo tiempo el coste de la prima. Esta estrategia seguirá siendo rentable siempre que no se supere la resistencia clave en 1,1570.
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