El euro amplió sus ganancias frente a una libra más débil después de que el Banco de Inglaterra mantuviera sin cambios su política. El EUR/GBP superó el máximo de junio pasado en 0,8655 y cotizó cerca de máximos de tres semanas en torno a 0,8670. El BoE dejó el tipo oficial (Bank Rate) sin cambios en el 3,75%, con una votación de 7–2; Swati Dhingra y Huw Pill respaldaron una subida de 25 puntos básicos. Las actas apuntaron a una relajación de las presiones inflacionistas en mayo, junto con unas previsiones de inflación más bajas para este año, al tiempo que señalaron la volatilidad de los precios de la energía y revisaron al alza las expectativas de crecimiento subyacente frente a abril.
Las cifras del mercado laboral del Reino Unido aportaron más detalle al contexto doméstico. El desempleo bajó ligeramente al 4,9% en los tres meses hasta abril desde el 5%, frente a previsiones de estabilidad. El empleo aumentó en 100.000, desacelerándose desde 148.000 pero por encima del consenso de 80.000, mientras que el crecimiento salarial se mantuvo firme: los ingresos medios excluyendo bonus se mantuvieron en el 3,4% frente al 3,2% esperado, y los ingresos incluyendo bonus no variaron, en el 4,4% interanual. En la eurozona, el IFO de Alemania proyectó una inflación del 2,9% este año y del 2,7% en 2027, con un crecimiento del 0,8% este año y del 0,8% en 2027, por debajo del 1,2%.
Divergencia de política monetaria e impacto en la divisa
Estamos observando cómo el euro acelera frente a la libra a medida que el Banco de Inglaterra (BoE) se prepara para su decisión de tipos de interés este jueves. Con el IPC del Reino Unido de mayo situándose ligeramente por encima del objetivo, en el 2,1%, el mercado es sensible a cualquier señal de política monetaria. Una decisión de mantener los tipos, ampliamente esperada, aún podría interpretarse a través del prisma del calendario de futuros recortes.
El escenario para el BoE se complica por un crecimiento salarial persistentemente elevado, que los últimos datos mostraron todavía en torno al 5,7%. Aunque el desempleo ha repuntado hasta el 4,4%, esta presión salarial sostenida es la principal preocupación inflacionista. Esto genera incertidumbre, que a menudo se traduce en mayor volatilidad implícita en las opciones sobre cruces con la libra.
En el otro lado, el Banco Central Europeo ya realizó un recorte de tipos a principios de este mes, adelantándose al BoE. Sin embargo, su tono prudente respecto a próximos movimientos ha dado cierto apoyo al euro. Aun así, las previsiones de crecimiento débiles para grandes economías como Alemania, con un PIB que se espera crezca menos del 1% este año, limitan el potencial del euro.
Posicionamiento estratégico ante los próximos anuncios
Con este contexto, consideramos que tiene sentido comprar volatilidad de corto plazo en EUR/GBP. El mercado parece estar infravalorando el riesgo de una sorpresa hawkish derivada del reparto de votos en el BoE o de una orientación futura (forward guidance) sorprendentemente dovish. Una estrategia sencilla de opciones tipo strangle o straddle podría ser eficaz para capturar un movimiento brusco en cualquiera de las direcciones tras el anuncio del jueves.
Históricamente, la divergencia en política monetaria es un motor potente para este cruce. Si el BoE señala una senda clara hacia un recorte en agosto mientras el BCE se mantiene a la espera, esperaríamos que el reciente movimiento del EUR/GBP por encima del nivel de 0,8450 gane un impulso significativo. Por ello, nos estamos posicionando ante la posibilidad de una tendencia alcista sostenida en las próximas semanas.
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