El oro cotizaba más firme en las primeras horas de la sesión asiática del miércoles, con el XAU/USD en torno a los 4.335 dólares, tras rebotar desde el mínimo anual de la semana pasada después de un acuerdo marco entre Estados Unidos e Irán destinado a poner fin a la guerra. La atención se ha desplazado hacia la decisión de tipos de interés de la Reserva Federal, prevista para más tarde en el día, y que se espera marque el tono de las cotizaciones a corto plazo.
Washington y Teherán se preparan para firmar un acuerdo de paz provisional, y el acuerdo completo podría publicarse en los próximos dos días antes de una ceremonia de firma en Suiza. Por separado, el presidente de Estados Unidos afirmó el martes que el estrecho de Ormuz podría reabrirse el viernes y describió el acuerdo como un pacto ya cerrado. La moderación del shock energético y de inflación se ha trasladado a las expectativas de tipos: la herramienta CME FedWatch muestra que la probabilidad de una subida de tipos en Estados Unidos en diciembre cae al 58% desde casi el 70% de la semana pasada. Se espera de forma generalizada que la Fed mantenga la política sin cambios en junio, dejando el rango objetivo de los fondos federales en el 3,50%–3,75%, mientras los mercados siguen la rueda de prensa en busca de señales de Kevin Warsh.
Los catalizadores del mercado cambian ante las perspectivas de paz entre EE UU e Irán
Con el marco para un acuerdo de paz entre Estados Unidos e Irán ya establecido, observamos un cambio significativo en la dinámica de mercado. La posterior caída del precio del petróleo, con el Brent bajando de 85 dólares por barril por primera vez este año, está aliviando los temores de inflación que se habían apoderado de los mercados. Este entorno explica por qué el oro encuentra soporte en torno a los 4.335 dólares, pese a la desescalada.
Ahora toda la atención se centra en la decisión de la Reserva Federal más tarde hoy. El mercado ya ha reajustado expectativas, con la probabilidad de una subida en diciembre cayendo al 58%, mientras que el último informe del IPC de mayo mostró una desaceleración de la inflación hasta el 2,8%. Consideramos que esto crea una oportunidad, ya que la Fed podría señalar un tono más dovish de lo previsto anteriormente.
Estrategia de mercado y perspectivas de activos
A la luz de estos acontecimientos, conviene considerar estrategias que se beneficien de la caída del nivel de miedo en el mercado. Con el índice VIX desplomándose hasta un mínimo de dos años en torno a 12,5, vender volatilidad parece atractivo. Esto podría implicar la venta de puts sobre los principales índices o el uso de opciones para apostar por una volatilidad baja sostenida en las próximas semanas.
En el caso del oro, el relato está pasando de ser una cobertura geopolítica a una apuesta ligada a los tipos de interés. A medida que la Fed reduce la probabilidad de subidas agresivas, los activos sin rendimiento, como el oro, ganan atractivo. Vemos valor en comprar opciones call para posicionarse ante un nuevo repunte si la Fed confirma un giro dovish.
Esta situación recuerda a la reacción del mercado tras la primera Guerra del Golfo en 1991, cuando se produjo una fuerte caída del precio del petróleo y, posteriormente, un rally en la renta variable. Anticipamos un “dividendo de la paz” similar para el mercado bursátil, especialmente en los sectores que se vieron más castigados por los altos costes energéticos. Por ello, comprar opciones call sobre ETF de transporte o centrados en consumo podría ser un movimiento prudente.
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