SpaceX (SPCX) subió un 4% en la negociación previa a la apertura del martes, hasta los 200 dólares, prolongando el impulso en su tercera sesión tras salir a bolsa el jueves pasado y comenzar a cotizar el viernes. Las acciones se fijaron en 135 dólares y han avanzado un 19% durante dos jornadas consecutivas, cerrando el lunes en 192,50 dólares. En los primeros compases del martes, el valor llegó a tocar los 214,62 dólares antes de relajarse hasta alrededor de 201 dólares justo antes de la apertura.
Los futuros de los índices estadounidenses cotizaban mixtos: los futuros del S&P 500 y del NASDAQ bajaban, mientras que los del Dow Jones sumaban aproximadamente un cuarto de punto porcentual. Esto se produjo después de los movimientos del lunes, cuando el NASDAQ ganó un 3,1% y el S&P 500 subió un 1,7% tras afirmar la Administración Trump que había completado un acuerdo de paz con Irán que reabriría el estrecho de Ormuz. El WTI cayó un 4% el lunes y cedió otro 4% a primera hora del martes. Por otro lado, SpaceX dijo que pagará 60.000 millones de dólares por Anysphere, propietaria del asistente de programación con IA Cursor, con el cierre previsto para el 3T. La compañía cotiza con un free float reducido, de alrededor del 4%, y su capitalización bursátil supera los 2,5 billones de dólares, a la par que Amazon (AMZN).
Volatilidad de las opciones y estrategias de trading
Estamos viendo el debut explosivo de SPCX, pero para nosotros la verdadera historia es la volatilidad implícita extrema en su cadena de opciones. Con un free float de solo el 4%, cualquier noticia puede provocar oscilaciones de precio masivas, lo que hace que estas opciones coticen con primas muy elevadas. En este entorno se trata menos de acertar la dirección y más de operar la volatilidad en sí.
Para quienes creen que el momentum continuará, comprar calls directamente resulta caro debido a esa alta volatilidad, que probablemente esté cotizando muy por encima del 150%. Un mejor enfoque podría ser utilizar spreads alcistas con calls (bull call spreads) para limitar el coste inicial y acotar el riesgo. Esta estrategia se beneficia de una subida continuada, pero protege frente al inevitable “aplastamiento” de la volatilidad si el valor se mueve lateralmente.
No obstante, debemos considerar la posibilidad de un retroceso brusco, como se vio en otras OPV mediáticas como Rivian, que perdió más del 80% de su valor en el año posterior a su primera subida en 2021. El escepticismo en torno al modelo de negocio de satélite a móvil ofrece una base sólida para esta visión. Comprar puts o establecer spreads bajistas con puts (bear put spreads) podría ser una cobertura rentable o una apuesta directa por una corrección de vuelta hacia niveles más razonables.
Dado el encarecimiento de las opciones, vemos una oportunidad en vender prima si creemos que el valor consolidará en las próximas semanas. Estrategias como los straddles cortos o los iron condors podrían beneficiarse del paso del tiempo y de una caída de la volatilidad. Sin embargo, el riesgo es sustancial, ya que cualquier noticia inesperada por parte de Musk podría provocar pérdidas abultadas.
Contexto e implicaciones para el mercado en general
El contexto más amplio del mercado añade otra capa a nuestra estrategia. La caída del 8% del precio del petróleo en los últimos dos días reduce los temores de inflación, lo que normalmente respalda las valoraciones de tecnológicas de alto crecimiento como SPCX. Aun así, con el S&P 500 y el NASDAQ mostrando debilidad, conviene ser cautos: un episodio generalizado de aversión al riesgo (risk-off) podría frenar fácilmente el rally de SPCX, independientemente de las noticias específicas de la compañía.
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