Los rumores de un final inminente del conflicto en Oriente Medio, junto con el impulso de SpaceX, unos datos macroeconómicos de EEUU favorables y unas menores expectativas de nuevas subidas de tipos por parte de la Fed, ayudaron al S&P 500 a volver a terreno positivo. La atención se centró en la afirmación de Pakistán de que se había acordado el texto final de un memorando entre EEUU e Irán, mientras que Teherán señaló que las posiciones de ambas partes estaban más cerca que antes. El índice de confianza del consumidor de la Universidad de Michigan registró su primer repunte en cuatro meses, mientras que la caída del precio de la gasolina se trasladó a las expectativas de inflación: los consumidores ven ahora una inflación del 4,6% en los próximos 12 meses, frente al 4,8% de un mes antes.
SpaceX debutó un 11% por encima de su precio de salida a bolsa de 135 dólares, llegó a subir hasta un 31% intradía y cerró la sesión con un alza del 19%. Los mercados también se están posicionando para la primera reunión de Kevin Warsh como presidente de la Fed, con unas expectativas inclinadas hacia un mensaje «dovish» sobre la inflación. En cuanto a objetivos bursátiles, Morgan Stanley prevé que el S&P 500 alcance los 8.000 puntos a finales de 2026, mientras que Citigroup elevó su previsión de 7.700 a 8.100; los indicadores de Bank of America emitieron señales «bajistas» y Wells Fargo apuntó a turbulencias en los fabricantes de chips. El apoyo más amplio sigue ligado a las expectativas de beneficios, el crecimiento de EEUU, la reducción del riesgo geopolítico, la demanda de IA y los recortes de tipos anticipados, aunque matizado por la posibilidad de una consolidación.
Posicionamiento estratégico para aprovechar las subidas
Con el S&P 500 superando los 7.450 puntos, consideramos que la combinación de calma geopolítica y una Fed dovish está creando un potente viento de cola. Nuestra estrategia principal en las próximas semanas es posicionarnos para nuevas subidas. Esto implica evaluar la compra de opciones call sobre el SPX y sobre grandes ETF como el SPY.
El mercado ha mostrado una resiliencia notable, con una subida del 18% en lo que va de año, lo que hace que los objetivos de 8.000 puntos a cierre de año de Morgan Stanley y Citigroup parezcan alcanzables. Históricamente, un momentum de este tipo tiende a prolongarse más de lo que muchos esperan. Por ello, deberíamos tratar cualquier retroceso menor como una oportunidad de compra.
Observamos que el índice de volatilidad CBOE (VIX) ha caído en torno a 13,5, una señal de baja ansiedad en el mercado. Este entorno abarata la compra de opciones frente a los últimos meses. Presenta una forma eficiente en costes de aumentar la exposición larga mediante spreads de calls.
Foco sectorial y medidas de protección
El éxito de la OPV de SpaceX está reavivando el entusiasmo por los sectores tecnológico y de IA, que siguen liderando el mercado. Nos centramos en el Nasdaq-100, que sube un 22% este año, como un vehículo idóneo para capturar este entusiasmo. Vemos oportunidad en opciones call sobre el ETF QQQ y en determinados fabricantes de chips, de cara a OPV previstas como la de OpenAI.
No obstante, también debemos reconocer la cautela de firmas como Bank of America. Para cubrirnos ante una posible consolidación brusca a corto plazo, recomendamos asignar una pequeña parte de la cartera a activos de protección. Esto incluye comprar opciones put fuera de dinero sobre el SPX con vencimientos a finales de julio.
Todas las miradas están ahora puestas en la primera reunión del FOMC en julio del nuevo presidente de la Fed, Kevin Warsh. La creencia dominante es que señalará una pausa en cualquier endurecimiento adicional, lo que podría ser el próximo gran catalizador para el mercado. Nos estamos posicionando para una reacción positiva estableciendo posiciones alcistas antes del evento.
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