El índice del dólar mantuvo las ganancias de la semana pasada a la espera de la publicación del IPC de mayo en EE. UU., con los mercados centrados en si la inflación subyacente mantiene vivas las expectativas de nuevas subidas de tipos por parte de la Reserva Federal hasta diciembre. Se prevé que el IPC general vuelva a situarse por encima del 4,0% interanual por primera vez desde mayo de 2023, mientras que se estima que el IPC subyacente aumente un 0,3% mensual y un 2,9% interanual, frente al 2,8% previo. Una lectura subyacente mensual más suave, del 0,2%, se señala como el principal riesgo a la baja, lo que podría empujar a la baja los rendimientos a corto plazo y presionar al dólar.
El repunte de los tipos reales en EE. UU. ha seguido deshaciendo la operativa del “debasement” del dólar del año pasado, añadiendo presión sobre el oro, el bitcoin y el franco suizo. Entre los niveles clave que se vigilan figuran los 4.100 $/onza para el oro y los 60.000 $ para el bitcoin, junto con un USD/CHF más firme como vehículo del movimiento. Con riesgos al alza para los precios de la energía y la atención girando hacia el IPP de mañana y la reunión del FOMC de la próxima semana, se considera que el DXY está respaldado en las correcciones: un dato subyacente flojo podría poner a prueba 99,50/60, mientras que la trayectoria a corto plazo apunta hacia 100,40/50.
Fortaleza del dólar y el impacto de las lecturas de inflación subyacente
El dólar mantiene sus ganancias recientes mientras el mercado espera los datos del IPC de mayo, cuya publicación está prevista para este viernes. Esperamos que una lectura sólida de inflación subyacente mantenga al mercado descontando una posible subida de la Reserva Federal antes de fin de año. Esta continuidad de la fortaleza de los tipos reales en EE. UU. está presionando a las estrategias que funcionaron cuando el dólar estaba más débil, como las posiciones largas en oro y criptoactivos.
La referencia clave será el informe del IPC de mayo de 2026, donde anticipamos que la inflación subyacente suba un 0,4% mensual. Esto elevaría la tasa interanual a un persistente 2,7%, muy por encima del objetivo de la Fed y reforzando la narrativa de “tipos altos durante más tiempo”. Todo ello tras el sólido informe de empleo de la semana pasada, que mostró un aumento de las nóminas de 215.000, lo que deja a la Fed con pocos incentivos para plantearse recortes de tipos.
Estrategias y niveles clave en un entorno de dólar al alza
Con este telón de fondo, analizamos estrategias con opciones que se benefician de un DXY al alza. La compra de opciones call a corto plazo sobre el índice del dólar ofrece exposición directa a este movimiento esperado. La volatilidad implícita previa a la publicación del IPC podría hacer que estas opciones ganen valor, especialmente si el dato sale más alto de lo previsto, tal y como anticipamos.
También vigilamos la posibilidad de que se rompan niveles de soporte clave en otros activos, lo que confirmaría esta fortaleza del dólar. Buscamos oportunidades de compra de puts en el oro si se aproxima al nivel de 2.500 $, o en el bitcoin si vuelve a poner a prueba la cota de 95.000 $. Un USD/CHF al alza sigue siendo una de las principales vías para expresar esta visión de un dólar más fuerte.
El principal riesgo para este escenario es un IPC subyacente más débil de lo esperado, por ejemplo una lectura mensual del 0,2%, que podría llevar al DXY a caer para testar la zona de 104,80. Sin embargo, con una inflación persistente y una Fed dependiente de los datos, consideramos las caídas como oportunidades de compra. Nuestro foco sigue siendo un DXY orientado hacia el nivel de 106,50 en las próximas semanas.
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