Divergencia de política monetaria
La diferencia de política con Australia se amplió después de que el RBA (Banco de la Reserva de Australia) subiera las tasas a 3,85% en febrero y esté valorando otro movimiento para mayo. Esto ha añadido presión al dólar neozelandés. La demanda de **activo refugio** (moneda que suele fortalecerse cuando hay miedo en los mercados) apoyó al dólar estadounidense, ya que se describió el Estrecho de Ormuz como prácticamente cerrado. El crudo estadounidense subió por encima de 80 dólares por barril por primera vez desde mediados de 2024, elevando los costes de importación de petróleo de Nueva Zelanda. La Reserva Federal mantuvo las tasas en 3,50% a 3,75% en enero, y las **actas** (resumen de la reunión donde se explican los motivos y el tono de la decisión) mostraron un sesgo **agresivo** (tendencia a subir tipos o mantenerlos altos para frenar la inflación). Se prevé que las **Nóminas No Agrícolas** o **NFP** (dato mensual de empleo en EE. UU., excluye el sector agrícola) estén cerca de 60 mil en febrero, frente a 130 mil en enero. El NZD/USD cotizaba en 0,5898, con soporte cerca de 0,5890–0,5900, luego 0,5850 y 0,5800. La **resistencia** (nivel donde suele aparecer venta) está en 0,5950, luego 0,6000 y 0,6050.Sesgo operativo y riesgos clave
El entorno actual favorece claramente posiciones en corto en el par NZD/USD. La tensión geopolítica por la crisis del Estrecho de Ormuz impulsa una huida hacia seguridad, fortalece al dólar estadounidense y castiga monedas sensibles al riesgo como el **Kiwi** (apodo del dólar neozelandés). Vemos que esta tendencia seguirá mientras el miedo al riesgo domine. La divergencia de política monetaria entre bancos centrales sostiene esta visión bajista. La postura **dovish** del RBNZ (más “suave”: prioriza apoyar la economía y suele evitar subir tipos) con la tasa en 2,25% contrasta con el sesgo agresivo de la Reserva Federal y tasas por encima de 3,50%. Esta **diferencia de tipos** (brecha de intereses entre dos países) hace que sea más rentable mantener dólares estadounidenses que dólares neozelandeses. También se hacen más visibles las debilidades económicas de Nueva Zelanda. Con el crudo de EE. UU. por encima de 80 dólares el barril, ser un importador neto de energía pesa sobre su economía. Además, en la subasta de **Global Dairy Trade** (plataforma de subastas internacionales de productos lácteos, clave para las exportaciones del país) los precios bajaron otro 1,4%, lo que señala debilidad en el principal sector exportador de Nueva Zelanda. Dado el fuerte impulso bajista, podríamos considerar comprar **opciones put** del NZD/USD (derechos a vender a un precio fijado) con un **precio de ejercicio** (strike: nivel al que se puede vender si se usa la opción) en 0,5850 o inferior. Usar opciones permite fijar el riesgo máximo, algo prudente antes del esperado informe NFP de EE. UU. Un cierre diario confirmado por debajo del soporte de 0,5900 sería la señal para iniciar o aumentar estas posiciones. El NFP es el principal riesgo del día: un dato débil previsto de 60 mil podría causar un salto temporal. Sin embargo, recordamos periodos de 2025 en los que el mercado ignoró datos laborales flojos porque el tema de la inflación pesaba más. Un NFP sorprendentemente fuerte probablemente aceleraría la caída, mientras que un dato peor de lo esperado quizá solo ofrezca un mejor nivel para abrir nuevos cortos cuando baje la volatilidad.Empieza a operar ahora — haz clic aquí para crear tu cuenta real en VT Markets.