El saldo comercial de bienes y servicios de EEUU registró un déficit de 55.900 millones de dólares en abril. Esto se comparó con las expectativas del mercado, que apuntaban a un déficit de 56.100 millones.
El resultado fue marginalmente mejor de lo previsto, ya que el déficit principal fue 200 millones de dólares menor de lo anticipado. Este dato refleja el saldo mensual entre exportaciones e importaciones de bienes y servicios.
Perspectivas del dólar y consecuencias para los mercados de renta variable
La cifra del saldo comercial de abril, que muestra un déficit ligeramente menor del previsto, aporta un matiz adicional a nuestra visión existente de una economía estadounidense resistente. Dado que este dato corresponde a hace más de un mes, su impacto directo es limitado. Lo interpretamos como una pequeña confirmación de una tendencia, más que como un catalizador relevante para los mercados.
Esto refuerza nuestra visión alcista sobre el dólar estadounidense. Junto con el reciente informe de empleo de mayo, que mostró una sólida creación de 215.000 puestos de trabajo, la narrativa de un mejor comportamiento relativo de la economía de EEUU se mantiene. Valoraremos aumentar o iniciar posiciones largas en dólar mediante opciones sobre ETF que replican divisas, como el UUP.
Para índices de renta variable como el S&P 500, un dólar persistentemente fuerte puede convertirse en un viento en contra para las multinacionales. Históricamente, periodos de apreciación significativa del dólar, como en 2022, han coincidido con presión sobre los beneficios corporativos reportados en dólares. Por ello, mantenemos la cautela y podríamos utilizar derivados para cubrir carteras largas de renta variable, por ejemplo, comprando opciones put sobre el SPY.
Tipos de interés, curva de rentabilidades y coberturas de volatilidad
En el ámbito de los derivados de tipos de interés, este flujo constante de datos económicos sólidos hace menos probable que la Reserva Federal se plantee recortar tipos en el corto plazo. Las últimas cifras de inflación, que se han mantenido persistentes en torno al 3,3%, respaldan esta visión de tipos altos durante más tiempo. Anticipamos que la curva de rentabilidades se mantendrá relativamente plana y evitaremos apuestas agresivas a un descenso pronunciado de los tipos a corto plazo.
En este contexto, creemos que la volatilidad podría repuntar a medida que el mercado sopesa una economía fuerte frente a los efectos negativos de un dólar fuerte y unos tipos de interés elevados. El índice de volatilidad de CBOE (VIX) ha estado moviéndose cerca de mínimos históricos, en torno a 13. Podríamos comprar opciones call sobre el VIX como una forma barata de protegerse ante una posible corrección del mercado en las próximas semanas.
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