El USD/CHF subió alrededor de un 0,30% el lunes y cotizaba cerca de 0,7981, tras situarse por encima de la media móvil simple (SMA) de 200 días en 0,7903 y confirmar una figura de hombro-cabeza-hombro invertido. El índice de fuerza relativa (RSI) ha superado 60, lo que apunta a un impulso positivo sin haber entrado aún en zona de sobrecompra. La siguiente prueba a corto plazo es el umbral de 0,8000.
Una ruptura por encima de 0,8000 pondría en el punto de mira la resistencia del máximo del 15 de enero en 0,8040, seguida del objetivo del patrón en torno a 0,8045–0,8050 y, después, el máximo diario del 25 de noviembre en 0,8102. Si el precio vuelve a caer por debajo de la SMA de 200 días, el par podría desplazarse hacia 0,7800. En segundo plano, la dinámica del CHF está condicionada por el sentimiento de riesgo global, las condiciones económicas suizas y la política del Banco Nacional Suizo (BNS), que apunta a una inflación anual inferior al 2% y se reúne cuatro veces al año; el franco también estuvo vinculado al euro entre 2011 y 2015 antes de su eliminación, que provocó una apreciación de más del 20%. Por separado, algunos modelos sitúan la correlación EUR–CHF por encima del 90%.
Configuración técnica y divergencia de políticas
Vemos cómo el USD/CHF confirma el patrón de hombro-cabeza-hombro invertido, lo que para nosotros es una señal alcista. Con el precio ahora claramente por encima de la media móvil de 200 días, nuestro foco inmediato está en una prueba del nivel de 0,8000. Esta fortaleza técnica sugiere que, a corto plazo, el camino de menor resistencia es al alza.
Este movimiento se ve respaldado por los recientes y sólidos datos macro de Estados Unidos, en particular el informe de empleo de mayo, que mostró más de 250.000 puestos de trabajo creados, superando las expectativas. Esto ha retrasado las previsiones de recortes de tipos por parte de la Reserva Federal, manteniendo al dólar estadounidense apoyado frente a otras divisas. A comienzos de junio de 2026, los futuros sobre los fondos federales descuentan menos de un 20% de probabilidad de un recorte antes de septiembre, un cambio significativo respecto a hace un mes.
En el otro lado, el Banco Nacional Suizo (BNS) sigue señalando un sesgo más dovish, con la inflación suiza estable en apenas el 1,4% interanual en mayo. Esta divergencia de políticas entre una Fed firme y un BNS potencialmente más acomodaticio es el motor fundamental que seguimos de cerca. Históricamente, este tipo de diferencias de política monetaria entre bancos centrales han dado lugar a tendencias sostenidas en pares de divisas, como se vio durante el ciclo de divergencia de 2022-2023.
Implicaciones operativas y riesgos clave
Creemos que los operadores de derivados deberían considerar la compra de opciones call sobre USD/CHF para aprovechar este movimiento alcista esperado. En concreto, opciones call con un precio de ejercicio en torno a 0,8000 o 0,8050 con vencimiento en julio o agosto ofrecen una forma de riesgo acotado para beneficiarse si el par prolonga su rally. Esta estrategia permite participar en el potencial alcista al tiempo que limita las pérdidas si el patrón técnico falla.
Es crucial vigilar el sentimiento de riesgo global, ya que cualquier episodio repentino de turbulencias de mercado podría elevar la demanda del franco suizo como activo refugio. También seguimos de cerca el próximo dato de desempleo suizo de la semana que viene, ya que cualquier fortaleza inesperada podría frenar temporalmente la depreciación del franco. Una ruptura clara de vuelta por debajo de 0,7900 invalidaría para nosotros este escenario alcista.
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