El dólar estadounidense amplió su avance por tercera sesión consecutiva el miércoles, impulsando al Índice Dólar (DXY) hacia máximos de dos meses en torno a 99,50 y manteniendo a 100,00 en el punto de mira. El apoyo ha venido de la incertidumbre ligada a Oriente Próximo y del continuo ruido de política desde la Casa Blanca, mientras los mercados también han reajustado las expectativas sobre la política de la Reserva Federal para 2025. El repunte del crudo vinculado al conflicto EE. UU.-Irán-Hormuz ha añadido presión sobre las expectativas de inflación, reforzando el argumento a favor de mantener una postura restrictiva durante más tiempo. El presidente de la Fed de Nueva York, John Williams, afirmó que la inflación ha subido “bastante” y describió el mercado laboral como sano, al tiempo que señaló riesgos alcistas para la inflación, incluso aunque espera que los costes energéticos se moderen.
Los datos recientes también apuntalaron el movimiento: ADP informó de la creación de 122.000 empleos en el sector privado en mayo, y el PMI de servicios del ISM subió a 54,5. Dentro de esa encuesta, el índice de precios pagados escaló a 71,3, el nivel más alto desde agosto de 2022. El DXY se situaba por última vez en 99,52, manteniéndose por encima de las medias móviles simples (SMA) de 55, 100 y 200 días, justo por debajo de 99,00; el RSI ronda 60 y el ADX cerca de 18. La resistencia se ubica en 100,39, después en 100,64 y 101,98, mientras que el soporte está en 99,50, la SMA de 55 días cerca de 98,95, la SMA de 100 días en 98,56 junto con la SMA de 200 días en 98,60, y posteriormente 97,62 y la zona media de 95,00.
Factores que impulsan la fortaleza continuada del dólar
El Índice Dólar (DXY) está mostrando una fortaleza sostenida, cotizando actualmente en torno a 105,20 y con visos de poner a prueba el nivel de 106,00. Creemos que este impulso alcista continuará en las próximas semanas. Esta visión se basa en una combinación de inflación persistente y factores geopolíticos que favorecen al billete verde.
El recrudecimiento de las tensiones en Europa del Este está provocando un repunte de los precios de la energía, lo que alimenta directamente las preocupaciones inflacionistas. Esto refuerza nuestra tesis de que la Reserva Federal se verá obligada a mantener los tipos elevados durante más tiempo de lo que descuenta el mercado. De hecho, los comentarios de la semana pasada del presidente de la Fed de Minneapolis, Neel Kashkari, sugirieron que el banco central debe mantenerse vigilante frente a las presiones sobre los precios, lo que apunta a un retraso en cualquier posible recorte de tipos.
Los datos recientes confirman que la inflación se está mostrando persistente, con el último informe del Índice de Precios al Consumo (IPC) registrando un aumento interanual del 3,6%, sorprendiendo a los analistas que habían previsto una cifra más moderada. Esta situación recuerda al periodo 2022-2023, cuando los mercados subestimaron de forma reiterada la determinación de la Fed para combatir la inflación. Consideramos que esa dinámica se está repitiendo, proporcionando un sólido viento de cola para el dólar.
La narrativa de un mejor desempeño relativo de la economía estadounidense también vuelve a estar firmemente asentada. El informe de empleo de mayo, publicado el viernes pasado, mostró que la economía añadió unos sólidos 215.000 puestos de trabajo, muy por encima de las expectativas, y mantuvo la tasa de paro en un históricamente bajo 3,8%. Esto contrasta de forma acusada con la desaceleración del crecimiento en la zona euro, donde los últimos datos de PMI apuntan a contracción económica.
Estrategias de trading ante un dólar más fuerte
En nuestro enfoque de trading, nos posicionamos para una mayor fortaleza del dólar frente a divisas como el euro y el yen. Estamos comprando opciones call sobre ETF que replican el dólar, como UUP, para capturar este movimiento alcista previsto. La venta de puts fuera del dinero es otra de las estrategias que estamos utilizando para generar ingresos manteniendo una orientación alcista.
Dado el potencial de movimientos bruscos en torno a próximas publicaciones de datos macroeconómicos, también vemos una oportunidad en la volatilidad. La volatilidad implícita en los principales cruces de divisas ha ido aumentando, y esperamos que continúe. Estamos comprando straddles en el par EUR/USD para beneficiarnos de un desplazamiento significativo del precio en cualquiera de las dos direcciones, lo que además actúa como cobertura frente a sorpresas inesperadas de política económica.
Empiece a operar ahora — haga clic aquí para crear su cuenta real de VT Markets.