El euro se mantuvo prácticamente sin cambios frente a la libra esterlina el miércoles, cotizando unos pocos pips por encima de 0,8630 tras ceder desde el máximo de 0,8681 del pasado viernes. Un tono de aversión al riesgo ligado al aumento de las tensiones en Oriente Medio ha presionado al EUR/GBP esta semana, mientras que los datos de inflación más sólidos de la eurozona del martes apenas tuvieron continuidad. Irán y EEUU intercambiaron ataques el miércoles, poniendo a prueba un alto el fuego ya de por sí frágil, y los precios del petróleo repuntaron, un telón de fondo que podría limitar cualquier rebote del euro.
La atención también se dirige a las lecturas de actividad de mayo: se espera que el PMI final de servicios HCOB de la zona euro y sus principales miembros confirme unas condiciones débiles, y el PMI de S&P Global del Reino Unido, previsto para el mismo día, apunta a un mensaje similar. En el plano técnico, el EUR/GBP ha mantenido un soporte justo por encima de 0,8630, con el RSI de cuatro horas en torno a 39 y el MACD ligeramente en negativo. Una caída por debajo de la zona de la sesión cerca de 0,8630 pondría en el radar los mínimos de 2026 en la banda 0,8610–0,8615, mientras que las resistencias se sitúan en 0,8641 (máximo del martes) y, después, en 0,8681.
La geopolítica, la energía y la divergencia de políticas limitan el repunte del euro
Consideramos que las actuales tensiones geopolíticas son el principal factor que limita cualquier repunte significativo del EUR/GBP en las próximas semanas. Los ataques recientes en Oriente Medio han llevado los futuros del crudo WTI por encima de los 95 dólares por barril y, dado que la zona euro es más sensible a unos precios elevados de la energía que el Reino Unido, esto debería mantener la presión sobre el euro. Creemos que, mientras persista este clima de aversión al riesgo, el potencial alcista del cruce es limitado.
Los últimos datos macro refuerzan nuestra visión de que el euro se comportará peor. El PMI de servicios de la zona euro confirmó recientemente una ligera contracción, hasta 49,8, mientras que el del Reino Unido se mantuvo justo en terreno expansivo, en 50,5. Esta leve divergencia sugiere que la economía británica muestra mayor resiliencia, lo que otorga a la libra una ventaja fundamental.
A partir de ello, anticipamos que el Banco de Inglaterra mantendrá un sesgo más restrictivo (hawkish) que el Banco Central Europeo. El mercado descuenta la posibilidad de que la persistencia de la inflación en el Reino Unido obligue al BoE a mantener los tipos altos durante más tiempo, mientras que el BCE podría tener que plantearse una relajación de la política para apoyar a una economía debilitada. Esta divergencia de políticas es un lastre clave para el tipo de cambio EUR/GBP.
Esta situación recuerda a periodos similares, como en 2022, cuando los elevados precios de la energía y los temores sobre el crecimiento europeo pesaron sobre el euro. Históricamente, esta combinación impide repuntes sostenidos en el EUR/GBP. Esperamos que este patrón histórico se mantenga durante el próximo mes.
Estrategias de trading en torno al rango del EUR/GBP
Desde una perspectiva de trading, consideramos el nivel de 0,8681 como una resistencia sólida para vender. Estamos valorando vender opciones call fuera de dinero o estructurar spreads bajistas de calls (bear call spreads) con un precio de ejercicio en torno a 0,8700 para aprovechar un potencial alcista limitado. Esta estrategia permite cobrar prima y, al mismo tiempo, acotar el riesgo.
Alternativamente, para quienes esperan una ruptura a la baja, el soporte clave es la zona 0,8610–0,8615. Una ruptura contundente por debajo del mínimo de este año podría acelerar la presión vendedora. Comprar opciones put con un precio de ejercicio de 0,8600 sería una forma prudente de posicionarse para ese movimiento, especialmente dado que la volatilidad implícita ha repuntado recientemente.
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