Se prevé que el crecimiento del PIB de Japón se desacelere hasta el 0,5% en 2026 desde el 1,1% en 2025, ya que un shock energético lastra la actividad y recorta el impulso. La inflación, en general, ha superado el objetivo del 2% interanual desde 2022 y se espera que permanezca por encima de ese nivel al menos hasta 2028. Se proyecta que el tipo de cambio del yen se estabilice, con el USD/JPY asentándose en torno a 160.
Se espera que la política monetaria siga avanzando hacia la normalización. El Banco de Japón empezó a ajustar el grado de acomodación monetaria en 2024 y, hasta la fecha, ha elevado el tipo de referencia hasta el 0,75%, tras haber estado previamente en terreno negativo. La senda prevista incluye una subida de 25 pb en el 2T de 2026, seguida de un endurecimiento adicional hacia un tipo terminal del 2,0% a finales de 2027.
Catalizadores de mercado: subidas de tipos del BoJ y estrategias de divisas
A la vista del escenario, consideramos que la subida de 25 puntos básicos del Banco de Japón prevista para este trimestre es el catalizador más inmediato. Dado que la fecha de hoy es 1 de junio de 2026, este movimiento podría producirse ya en la próxima reunión de política monetaria. Los operadores deberían posicionarse para ello siguiendo de cerca los swaps de tipos de interés a corto plazo y las opciones sobre futuros de bonos del Gobierno japonés (JGB), ya que previsiblemente aumentará la volatilidad en torno a la fecha de la reunión.
La previsión de que el USD/JPY se estabilice en torno a 160 sugiere un periodo de cotización en rango, lo que lo convierte en un momento propicio para vender volatilidad en opciones. Los últimos datos de divisas de mayo de 2026 muestran que el cruce ha tenido dificultades para superar con claridad el nivel de 161 pese a los diferenciales de tipos, en parte por la amenaza de intervención. Valoraríamos estrategias como straddles cortos o iron condors sobre el par, pero con stop-loss ajustados ante un posible giro inesperado de la política.
Riesgos para la renta variable y oportunidades en la curva de la rentabilidad de los JGB
La previsión de desaceleración del crecimiento del PIB supone un riesgo para la renta variable japonesa. El Nikkei 225 se ha frenado recientemente por debajo de la cota de 40.000, y una economía más lenta combinada con mayores costes de financiación podría presionar aún más los beneficios empresariales. En las próximas semanas, creemos que la compra de opciones put sobre futuros del Nikkei 225 es una forma prudente de cubrirse ante una posible corrección del mercado.
Con una inflación que se mantendrá por encima del objetivo del 2%, es probable que las tires de los bonos a largo plazo afronten una presión alcista sostenida. Las últimas cifras de inflación de abril situaron el IPC subyacente en el 2,4%, prolongando una tendencia de más de dos años y respaldando esta visión. Vemos valor en posicionarse para una curva más empinada, utilizando futuros de JGB para apostar a que los tipos a largo plazo suban más que los de corto a medida que el BoJ avanza en su normalización gradual.
Empiece a operar ahora — haga clic aquí para crear su cuenta real de VT Markets.