El WTI cayó por tercera sesión y cotizaba en torno a los 86,50 dólares tras tocar mínimos de un mes a apenas unos pips por debajo de los 86,00 dólares. El referente estadounidense se encaminaba a un retroceso de casi el 15% en las dos últimas semanas, mientras que un movimiento de alivio del riesgo ligado a la ampliación de una tregua entre EEUU e Irán presionó al dólar estadounidense, considerado activo refugio, y ayudó a que la renta variable rebotara modestamente.
Washington y Teherán acordaron un memorando de entendimiento para ampliar el alto el fuego durante 60 días, sujeto a la aprobación del presidente de EEUU, Donald Trump. El acuerdo mantendría vivas las conversaciones sobre el programa nuclear iraní y, según Axios, podría suavizar las restricciones al tráfico marítimo a través del Estrecho de Ormuz. Por separado, la EIA informó de que las existencias de crudo en EEUU cayeron en 3,327 millones de barriles en la semana del 22 de mayo; el dato fue inferior a los 5 millones previstos y, tras el descenso de 7,864 millones de la semana anterior, aun así supuso la quinta caída semanal consecutiva.
Reanudación de las conversaciones diplomáticas y reacciones del mercado
Vemos al crudo WTI negociándose cerca de mínimos de un mes en torno a los 78,25 dólares, limitando una notable caída de dos semanas desde el nivel de 85 dólares. Esta presión bajista es, en gran medida, una reacción a las noticias sobre la reanudación de conversaciones diplomáticas en Viena, lo que eleva la posibilidad de que más oferta iraní entre en el mercado. El mercado está descontando una mayor probabilidad de desescalada en Oriente Medio.
Pese al sesgo bajista, observamos que los fundamentos subyacentes aportan cierto soporte. El último informe de la EIA mostró una reducción de 2,1 millones de barriles en las existencias de crudo de EEUU, lo que supone la sexta caída semanal consecutiva. Este continuo drenaje de inventarios —que ahora se sitúan en torno a un 4% por debajo de la media de cinco años para esta época del año— sugiere que la demanda física se mantiene sólida.
OPEP+, vientos en contra económicos y estrategias de trading
De cara a las próximas semanas, todas las miradas se dirigen a la reunión de la OPEP+ prevista para el 2 de junio. Con los precios habiendo retrocedido de forma significativa, esperamos que el grupo prorrogue sus actuales recortes voluntarios de producción de 2,2 millones de barriles diarios hasta el tercer trimestre. Cualquier desviación respecto a este consenso introduciría una volatilidad significativa en el mercado.
Más allá de los factores específicos del petróleo, también seguimos de cerca el panorama macro, ya que el último índice de gastos de consumo personal (PCE) salió ligeramente por encima de lo previsto. Una inflación persistente podría retrasar los recortes de tipos esperados por parte de la Reserva Federal, lo que potencialmente frenaría el crecimiento económico y las previsiones de demanda futura de petróleo. Esto constituye un viento en contra que compensa el soporte que aportan los datos de inventarios.
Para las próximas semanas, vemos un entorno más propicio para estrategias con opciones que para apuestas direccionales puras. Vender straddles o strangles podría ser ventajoso para aprovechar la elevada volatilidad implícita, que esperamos que disminuya si los precios pasan a moverse en un rango delimitado entre los temores geopolíticos y el soporte de la oferta. Este enfoque permite beneficiarse del paso del tiempo (time decay) mientras el mercado digiere estas señales contrapuestas.
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