
Puntos clave
- El SP500 cotiza en 6690.15, sube +6.53 (+0.10%), pero sigue por debajo de MA10 6783.72, MA20 6832.41 y MA30 6856.65 (medias móviles: promedios del precio de los últimos 10, 20 y 30 días, usadas para ver la tendencia).
- Los traders (operadores del mercado) ya no descuentan por completo ni un recorte de tasas de la Fed este año, frente a dos recortes que se esperaban a fines de febrero.
- El Brent (referencia internacional del precio del petróleo) llegó a subir más de 10% hasta US$101.59 por barril, y el dólar ha subido más de 2% frente a seis grandes monedas desde que empezó la guerra.
El S&P 500 intenta estabilizarse, pero el entorno de fondo de la economía (datos, precios, tasas y crecimiento) se volvió más difícil. El mercado se ajusta a una posible guerra más larga en Medio Oriente, a un petróleo cerca de US$100 por barril y a una inflación más persistente (precios que siguen subiendo).
Esa combinación empuja a los operadores a un escenario de estanflación (crecimiento lento con inflación alta). Reuters informó que Wall Street cayó con fuerza el jueves por el salto del crudo y porque el mercado volvió a evaluar las tasas y el crecimiento.
Este escenario es complicado para las acciones. El petróleo caro funciona como un “impuesto” indirecto: sube costos para personas y empresas. Reduce márgenes (la ganancia que queda después de costos), debilita la confianza y suele subir los rendimientos de los bonos (la “tasa” que paga un bono). Si el golpe dura, es posible que el mercado reduzca posiciones en índices amplios en vez de comprar rápido la caída (comprar barato tras una baja).
Si el petróleo se mantiene cerca de US$100 y los rendimientos siguen altos, al S&P 500 puede costarle rebotar de forma sostenida y podría seguir vulnerable a subidas que luego se desinflan.
Las expectativas de recortes de tasas se revirtieron rápido
El mayor cambio está en las tasas. Los operadores ya no descuentan por completo ni un recorte de tasas de la Reserva Federal (Fed) este año, cuando a fines de febrero se esperaban dos recortes. Es un cambio fuerte en poco tiempo.
Los futuros de la tasa de la Fed (contratos que reflejan lo que el mercado espera sobre la tasa oficial) movieron más lejos las expectativas de bajas. Cada vez más se duda de que la Fed pueda recortar si el riesgo de inflación por energía sigue alto.
La presión no es solo en EE. UU. Para el Banco Central Europeo (BCE), los mercados de dinero (mercados de corto plazo) ya descuentan por completo una suba de tasas para julio y 70% de probabilidad de una segunda suba para diciembre. En febrero, se estimaba cerca de 40% de probabilidad de un recorte antes de fin de año.
Los rendimientos de los Bunds (bonos del gobierno alemán) subieron a su nivel más alto en casi 2 años y medio, mientras que el rendimiento del Tesoro de EE. UU. a 2 años (bono del gobierno estadounidense a dos años) tocó un máximo de seis meses.
En acciones, esto importa porque cambia el soporte de valuación (lo que justifica precios altos). Si el mercado deja de esperar recortes, pierde un “colchón” clave.
Si los bancos centrales mantienen un tono cauteloso sobre la inflación la próxima semana, el S&P 500 puede seguir bajo presión, sobre todo en sectores sensibles a tasas (sectores que reaccionan mucho cuando suben o bajan las tasas).
El impacto del petróleo sigue dominando el mercado
El petróleo sigue siendo el factor principal. El Brent subió más de 10% en un momento hasta US$101.59 por barril. Reuters informó que después seguía arriba 7.9% en US$99.21 en Asia, aun cuando la AIE (Agencia Internacional de Energía) acordó liberar 400 millones de barriles de reservas estratégicas (inventarios guardados para emergencias). La reacción fue limitada porque el mercado duda de que esas medidas compensen por completo el problema de oferta (menos disponibilidad de petróleo).
La volatilidad del petróleo (qué tanto cambia el precio en poco tiempo) sigue extrema. Reuters informó que el índice de volatilidad del petróleo de Cboe, OVX (medida del nivel de miedo o incertidumbre en opciones de petróleo), saltó a 121.01, su nivel más alto desde el inicio del golpe de COVID en 2020. Esto sugiere rangos diarios amplios y poca claridad.
Incluso las noticias positivas solo reducen el daño. EE. UU. emitió una exención de 30 días (permiso temporal) para que países compren petróleo y derivados rusos sancionados que están varados en el mar, pero el impacto fue limitado porque el problema en los flujos de energía de Medio Oriente (rutas y transporte) sigue.
Si la volatilidad del petróleo sigue alta y el tráfico por Hormuz (estrecho clave para el transporte de petróleo) continúa afectado, las acciones pueden seguir “pesadas” y más sensibles a titulares.
La fortaleza del dólar suma presión
El refugio más claro ha sido el dólar. El índice del dólar (medida del dólar frente a una canasta de monedas) subió más de 2% contra seis grandes rivales desde que empezó la guerra, según Reuters. Esto afecta a las acciones de EE. UU. porque un dólar fuerte endurece las condiciones financieras (crédito más caro) y puede reducir ganancias de multinacionales al convertir ingresos del exterior a dólares.
Un dólar más firme también refleja estrés global. Los operadores compran dólares por liquidez (facilidad para usar el dinero rápido) y por protección ante el golpe inflacionario. Suele pasar cuando baja el apetito por riesgo (más cautela) en bonos y acciones.
Si el dólar sigue subiendo, puede agregar presión al S&P 500, en especial en sectores con fuerte exposición global como tecnología e industriales.
Análisis técnico
El S&P 500 cotiza cerca de 6,690, con una suba de 0.10% en la sesión, mientras intenta estabilizarse tras la caída desde el máximo de 7,017. La estructura sugiere que el mercado pasó de impulso alcista (subidas continuas) a una fase correctiva de corto plazo (retroceso temporal), probando zonas de soporte (niveles donde suele aparecer compra).
En lo técnico, el índice sigue por debajo de varias medias móviles de corto plazo. La media móvil de 5 días (6,745) y la de 10 días (6,783) están por encima del precio actual y bajando, lo que indica presión para subir.

La media móvil de 20 días (6,832) y la de 30 días (6,856) también están por encima, reforzando un sesgo bajista (tendencia a la baja) en el corto plazo, ya que el índice opera por debajo de este bloque de resistencia (zona donde suele aparecer venta).
El soporte inmediato está cerca de 6,650–6,670, zona donde aparecieron compradores tras la caída. Si rompe por debajo, podría abrir espacio a una baja hacia 6,550–6,600, donde antes hubo demanda (compras) en la tendencia.
Al alza, la primera resistencia está en 6,740–6,780, seguida de resistencia más fuerte cerca de 6,830, donde está la media móvil de 20 días.
En general, el S&P 500 está en consolidación de corto plazo (movimiento lateral) después de no sostenerse sobre 7,000. Si no recupera 6,780–6,830, el panorama puede seguir cauteloso y con riesgo de más presión bajista antes de una dirección más clara.
Qué deberían vigilar los traders
La próxima semana importan las reuniones de bancos centrales porque deberán abordar inflación, tasas y crecimiento más lento al mismo tiempo. El mercado está enfocado en esto, ya que la guerra y el golpe energético cambiaron el panorama de tasas.
En el corto plazo, conviene seguir tres puntos: si el petróleo puede mantenerse por debajo de los máximos recientes de pánico, si los rendimientos siguen subiendo y si el S&P 500 recupera la primera banda de resistencia cerca de 6745.50 y 6783.72. Si no mejoran a la vez, este rebote podría ser limitado.
Preguntas frecuentes
- ¿Por qué vuelven a hablarse de riesgos de estanflación en los mercados?
La estanflación es una combinación de crecimiento económico lento e inflación alta. El riesgo aumenta porque el petróleo subió por encima de US$100 por barril, lo que eleva costos de energía y puede debilitar el crecimiento global. - ¿Cómo afectan los precios altos del petróleo a las bolsas?
El petróleo caro sube costos de producción y transporte para las empresas y reduce el poder de compra de las personas. Esto puede bajar las ganancias corporativas y presionar a índices como el S&P 500. - ¿Por qué los inversionistas reducen expectativas de recortes de tasas?
La energía más cara eleva el riesgo de inflación, y eso vuelve más cautos a los bancos centrales al bajar tasas. El mercado ya no descuenta ni un recorte de la Fed este año, frente a dos recortes que se esperaban a fines de febrero. - ¿Por qué suben las expectativas de tasas del BCE?
Los mercados de corto plazo ya descuentan una suba de tasas del BCE para julio y 70% de probabilidad de una segunda suba para diciembre. En febrero, se estimaba cerca de 40% de probabilidad de un recorte antes de fin de año, lo que muestra el giro en expectativas. - ¿Cómo afecta un dólar más fuerte al S&P 500?
Un dólar más fuerte puede afectar a las acciones de EE. UU. porque endurece las condiciones financieras (financiamiento más caro) y reduce ganancias del exterior cuando se convierten a dólares.
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