Economía a dos velocidades
Esto está contribuyendo a una economía a dos velocidades: las empresas energéticas “aguas arriba” (productores de energía y materias primas) ganan, mientras más parte del sector manufacturero enfrenta menor rentabilidad. También aumenta la presión sobre los exportadores. En este contexto, es poco probable que el Banco Popular de China permita una fuerte apreciación (subida de valor) del yuan chino (CNY) este año. Un CNY más fuerte podría reducir el costo local de la energía importada, pero también podría restar competitividad a las exportaciones (hacerlas relativamente más caras). Vimos que las ganancias industriales de China saltaron 10.2% en los primeros dos meses de 2026, pero fue antes del reciente shock energético (un cambio súbito en precios y costos de energía). El repunte reciente del Brent (referencia internacional del precio del petróleo) por encima de 95 dólares por barril ahora crea un obstáculo importante para los fabricantes. Esto cambia el panorama del próximo trimestre, porque los mayores costos recortarán esas ganancias iniciales. El Banco Popular de China ahora equilibra dos objetivos: contener la inflación importada (subida de precios que viene del exterior) y proteger su sector exportador. Dada la fuerte presión sobre los márgenes de fábrica, creemos que el PBoC priorizará la estabilidad de la moneda para apoyar a los exportadores. Por eso, es muy poco probable una fuerte apreciación del yuan en el corto plazo.Estrategias con derivados para CNY
Este escenario favorece estrategias con derivados (instrumentos financieros cuyo valor depende de otro activo, como una divisa) que apuestan por un yuan estable o más débil. Consideramos comprar opciones call de USD/CNH (derechos a comprar el par a un precio fijado; USD/CNH es el dólar frente al yuan “offshore”, negociado fuera de China continental) o armar spreads de calls (estrategias con dos opciones para limitar costo y ganancia) para beneficiarse de un CNH limitado o en depreciación (pérdida de valor). Vimos una postura similar del PBoC en 2018 y 2019 durante las disputas comerciales, guiando la moneda a la baja para compensar shocks externos. La economía se está dividiendo en dos ritmos, lo que sugiere una operación de “pares” usando derivados sobre acciones (apostar por el desempeño relativo de dos grupos). Los productores de energía aguas arriba, como los del HSI Energy Index (índice bursátil sectorial de energía del Hang Seng), podrían ver mayores ganancias por precios más altos. En cambio, esperamos compresión de márgenes (márgenes más estrechos) en fabricantes aguas abajo, por lo que opciones put (derechos a vender a un precio fijado, útiles si cae el precio) sobre ETF (fondos cotizados que replican un índice) con exposición a sectores chinos de consumo discrecional (bienes no esenciales) e industrial pueden servir como cobertura (protección ante caídas). El fin de la deflación de precios al productor que vimos en gran parte de 2025 es un cambio relevante: los datos de la semana pasada mostraron que el PPI (índice de precios al productor) por fin pasó a positivo, con 0.5% interanual (comparado con el mismo periodo del año anterior). Sin embargo, como se trata de inflación por costos (sube por insumos más caros) y no por demanda fuerte, impide que el PBoC suba las tasas de interés (el costo del dinero). Esta falta de apoyo por tasas refuerza nuestra visión de que el potencial de subida del yuan es limitado en el futuro cercano.
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