Decisión del RBA y enfoque del mercado
Luego, la atención pasa a la decisión de la Reserva Federal de Estados Unidos (Fed, el banco central de EE. UU.) el miércoles. Se espera que la Fed mantenga sin cambios su tasa de referencia (la tasa principal que guía el costo del crédito) dentro del rango de 3.50% a 3.75% al final de su reunión de dos días. El alza de los precios de la energía desde el inicio de la guerra en Irán llevó a analistas a retrasar los recortes de tasas previstos. Economistas de Goldman Sachs retiraron su previsión de recorte en junio y ahora esperan recortes en septiembre y diciembre, en lugar de junio y septiembre, porque anticipan una inflación más alta. En marzo de 2025, el RBA elevó su tasa clave a 4.10% mientras la Fed se mantenía en un nivel menor de 3.75%. Las tensiones geopolíticas en Irán impulsaban los precios de la energía, lo que complicaba el panorama de inflación. Esto preparó el terreno para que los bancos centrales siguieran caminos distintos. En el último año, la Fed tuvo que endurecer su postura más de lo previsto y llevó su tasa de referencia al nivel actual de 5.50% para combatir una inflación persistente. El RBA también subió tasas, pero más lentamente, y su tasa de efectivo (cash rate, la tasa de política monetaria en Australia) está ahora en 4.35%. Esta mayor diferencia de tasas a favor de EE. UU. es una de las razones principales por las que el AUD/USD bajó de más de 0.7000 a inicios de 2025 a alrededor de 0.6550 hoy.Inflación e incertidumbre sobre la ruta de tasas
La inflación en EE. UU. sigue alta. Los datos más recientes del Índice de Precios al Consumidor (IPC, una medida del aumento general de precios) muestran un aumento anual de 3.2%, todavía por encima del objetivo de 2% de la Fed. Por eso, aunque el mercado espera recortes de tasas más adelante este año, el momento exacto es incierto. La herramienta CME FedWatch (un indicador del mercado basado en precios de futuros que estima probabilidades de cambios de tasas) sugiere que los operadores descuentan cerca de 60% de probabilidad de un primer recorte para junio, pero puede cambiar con nuevos datos. Australia enfrenta algo similar: su IPC ronda 3.4%, lo que deja poco margen al RBA para bajar tasas. Aun así, el mercado ve a la Fed con más disposición a mantener tasas altas por más tiempo, lo que apoya al dólar estadounidense. También bajaron precios de materias primas clave como el mineral de hierro, importante para el dólar australiano, que cotiza por debajo de 100 dólares por tonelada tras una caída de la demanda. Con inflación aún alta pero bajando lentamente en ambos países, es probable que la volatilidad (cambios bruscos del precio) del AUD/USD siga elevada. Los operadores podrían usar estrategias que se benefician de esa volatilidad, como comprar straddles o strangles (estrategias con opciones que buscan ganar si el precio se mueve mucho, sin importar la dirección) alrededor de datos importantes como el próximo informe de inflación PCE de EE. UU. (gasto de consumo personal, medida de inflación que la Fed sigue de cerca). Estas estrategias pueden ganar si hay un movimiento grande en cualquier dirección, sin acertar el resultado. Para quienes esperan que el par se mantenga entre una Fed restrictiva (hawkish, enfocada en combatir la inflación con tasas altas) y un RBA con poca flexibilidad, vender opciones puede ser una alternativa. Un iron condor (estrategia con opciones que vende un “spread” de compra y un “spread” de venta para fijar un rango) puede usarse para definir un rango, por ejemplo entre 0.6400 y 0.6700, y ganar si el precio se mantiene dentro de esos límites en las próximas semanas. Esta estrategia se beneficia del paso del tiempo (time decay, pérdida de valor de la opción conforme se acerca su vencimiento) siempre que el par no tenga una ruptura fuerte del rango.
Comience a operar ahora – Haga clic aquí para crear su cuenta real de VT Markets