Apoyo táctico del dólar y tensión de financiación
BBH dijo que se mantiene neutral en el ciclo (ni alcista ni bajista en el corto/medio plazo) sobre el dólar y espera que el DXY vuelva a un rango de 96,00–100,00. También dijo que el DXY se ha movido por encima de lo que sugerían los diferenciales de tasas de interés (la diferencia entre tasas de EE. UU. y otros países, que suele influir en el tipo de cambio). BBH mantuvo una visión bajista a largo plazo sobre el dólar, citando menor confianza en la política comercial y de seguridad de EE. UU., peor credibilidad fiscal (dudas sobre ingresos, gasto y deuda), y la politización de la Reserva Federal (cuando se percibe influencia política en el banco central).Rango del DXY y escenario de volatilidad
La visión del año pasado se cumplió: el DXY retrocedió al rango previsto de 96,00–100,00. Hoy el índice cotiza cerca de 98,60, un nivel más acorde con el menor diferencial de tasas entre EE. UU. y otras grandes economías. El mercado ya descuenta (espera y lo refleja en precios) al menos un recorte de tasas de la Fed para finales de 2026, en contraste con la postura “hawkish” (más dura: favorece subir tasas para frenar la inflación) del año pasado. Para operadores de derivados (contratos cuyo valor depende de otro activo, como opciones), esto sugiere que vender volatilidad del dólar (apostar a menos movimientos grandes) podría ser prudente en las próximas semanas. Si se espera que el DXY se mueva dentro de un rango, estrategias con opciones como vender “strangles” (vender una opción de compra y una de venta fuera del precio actual, para ganar si el precio se mueve poco) en pares como EUR/USD o USD/JPY pueden funcionar. Estas posiciones ganan con precios laterales y con caída de la volatilidad implícita (la volatilidad que el mercado “mete” en el precio de las opciones). Sin embargo, la visión bajista estructural (de fondo, de largo plazo) del dólar gana peso. Un factor clave es la peor credibilidad fiscal de EE. UU.: el último informe de la Oficina Presupuestaria del Congreso (CBO, organismo que estima ingresos, gasto y deuda) de febrero de 2026 proyecta que la deuda sobre PIB (deuda comparada con el tamaño de la economía) llegue a 109% a fin de año. Esta preocupación, junto con la politización de la política económica antes de las elecciones de medio mandato (elecciones legislativas a mitad del periodo presidencial), reduce el atractivo del dólar a largo plazo. Por eso, los operadores también deberían considerar posiciones bajistas a más largo plazo en el dólar. Comprar opciones “put” de largo vencimiento (derecho a vender a un precio fijado, útil si se espera caída) sobre el DXY o ETFs que siguen al dólar (fondos cotizados que replican su movimiento), con vencimientos de seis meses o más, ofrece una forma de bajo costo de posicionarse ante una posible ruptura por debajo del soporte 96,00 (nivel donde suele aparecer compra y frenar caídas). Esta estrategia permite aprovechar la debilidad de fondo si se acelera más adelante en el año. Crea tu cuenta real de VT Markets y empieza a operar ahora.Empieza a operar ahora — haz clic aquí para crear tu cuenta real en VT Markets.