Factores que impulsan la inflación y riesgos futuros
El aumento del coste de la energía y la subida del precio del combustible se citan como presiones a corto plazo sobre los precios, incluso con un tope oficial al precio del combustible (límite fijado por el gobierno). También se menciona un forinto (moneda de Hungría) más débil como factor que influye en las expectativas de inflación (lo que empresas y hogares creen que subirá el coste de vida). La estimación de ING es que la inflación vuelva a superar el 3% antes de que termine la primera mitad de 2026. Se proyecta que llegue al 4% a finales de 2026. La previsión implica una inflación media de alrededor del 3% en 2026. Este resultado depende de que se reduzcan las interrupciones de suministro (problemas para producir o transportar bienes) y de que los mercados estén más tranquilos en las próximas semanas. El dato de inflación de febrero fue sorprendentemente bajo (1,4%), un nivel no visto en una década. Esto crea una situación compleja porque, aunque normalmente daría más margen para recortar los tipos de interés (el coste de pedir dinero prestado), se están acumulando presiones de fondo. Ahora el mercado intenta entender si el ciclo de bajadas de tipos del Banco Nacional de Hungría (MNB, su banco central) realmente ha terminado.Implicaciones para los tipos y el mercado de divisas
Hemos visto al MNB recortar con fuerza el tipo base (tipo de interés principal) desde su máximo del 13% a finales de 2023 hasta el 5,50% actual. Sin embargo, con el forinto debilitándose recientemente por encima de 405 por euro y el petróleo Brent (referencia internacional para el precio del petróleo) subiendo más del 15% en el último mes hasta 92 dólares por barril, el banco central podría tener poco margen de actuación. Esta diferencia entre un dato bajo que mira al pasado y presiones de precios que miran al futuro es un escenario típico de volatilidad (cambios bruscos de precios). Para los operadores de tipos de interés, esto sugiere que la reciente subida de los bonos del Estado (deuda pública) puede haberse agotado. Se espera que la inflación rebote hacia el 4% a fin de año, muy por encima del objetivo del banco central. Esto hace lógico posicionarse para una curva de rendimientos (relación entre el plazo de la deuda y su interés) más plana, usando instrumentos como acuerdos de tipos a plazo (contratos para fijar un tipo de interés futuro) para apostar a que los tipos futuros serán más altos de lo que el mercado está descontando. En divisas, el debilitamiento del forinto es una preocupación importante. Vimos lo sensible que fue la moneda a los cambios en las expectativas de tipos durante 2025, y ahora esta dinámica vuelve a estar en primer plano. Los operadores deberían considerar comprar opciones (contratos que dan el derecho, no la obligación, de comprar o vender a un precio pactado) para protegerse o beneficiarse de una mayor debilidad del forinto, como comprar opciones call EUR/HUF (derecho a comprar euros a cambio de forintos a un precio fijado). El choque entre los datos actuales bajos y la previsión de subida de la inflación crea una gran incertidumbre de política económica (dudas sobre qué hará el banco central). Esto debería llevar a una mayor volatilidad implícita (volatilidad esperada que se deduce de los precios de las opciones) tanto en el mercado de opciones de divisas como en el de opciones de tipos en las próximas semanas. Este entorno encarece mantener posiciones, pero también ofrece oportunidades para estrategias que ganan con grandes movimientos de precios.Empieza a operar ahora — haz clic aquí para crear tu cuenta real en VT Markets.