Geoff Yu, de BNY, afirmó que el petróleo cerca de 95 dólares es un shock para los importadores de energía de Asia, pero es poco probable que desencadene una crisis generalizada de balanza de pagos. Señaló colchones de cuenta corriente más sólidos en la ASEAN y en India, una consolidación fiscal previa y un posicionamiento en divisas más ligero, al tiempo que advirtió de que Taiwán y Corea del Sur ya estaban registrando salidas por la cuenta financiera y de que una liquidez del dólar más estrecha podría agravar la debilidad de sus divisas. La nota también aludió al llamamiento de Bank Indonesia, en su decisión del miércoles, a una “sinergia más estrecha entre la política fiscal y la monetaria” para reforzar la resiliencia externa, con el foco puesto en si el apoyo de política sigue apuntalando la estabilidad regional.
Se citaron datos oficiales para mostrar que, antes del conflicto, la ASEAN e India registraban los mayores superávits por cuenta corriente de la última década. Yu añadió que el drenaje global de reservas en marzo fue severo y afectó a las tenencias de deuda pública, aunque calificó el ajuste como manejable. Recomendó vigilar la intervención de los bancos centrales asiáticos, la presión importadora impulsada por el petróleo y los datos de reservas en busca de señales de deterioro, a la vez que destacó divisas de materias primas con alto carry como BRL, CLP y ZAR y sugirió que la NOK podría beneficiarse de demanda vinculada al petróleo, aunque unas posiciones elevadas y unas compras limitadas de Norges Bank podrían limitar las subidas.
Shock del precio del petróleo y su impacto diferencial en los mercados de divisas asiáticos
Con el Brent rondando los 95 dólares por barril al entrar en la segunda mitad de julio de 2026, recomendamos a los operadores de derivados evitar ventas de pánico de divisas asiáticas. Aunque unos precios del petróleo elevados suelen presionar a las economías importadoras de energía, los colchones de cuenta corriente en India y en la ASEAN son hoy mucho más sólidos que en crisis pasadas. Consideramos que se trata de un shock de divisas manejable, más que de una amenaza sistémica para la balanza de pagos, lo que implica que caídas bruscas de mercado podrían ofrecer excelentes oportunidades para vender prima en opciones de divisas.
Sugerimos centrarse en la divergencia entre los exportadores vulnerables del norte de Asia y los mercados del sur de Asia, más aislados. Históricamente, Taiwán y Corea del Sur afrontan salidas rápidas de capital durante repuntes energéticos, y los datos recientes apuntan a una persistente estrechez de liquidez en dólares en Seúl. Los operadores de derivados deberían considerar la compra de opciones put a corto plazo sobre el won surcoreano (KRW) o el dólar taiwanés (TWD) para capturar este riesgo bajista a corto plazo.
Divisas de materias primas y consideraciones de gestión del riesgo
Como alternativa, vemos oportunidades más claras en divisas de materias primas de alto rendimiento como el real brasileño (BRL) y el rand sudafricano (ZAR). Con los índices de materias primas mostrando fortaleza sostenida, estas monedas de mayor rentabilidad ofrecen una buena oportunidad para estructuras de carry en largo. Recomendamos utilizar swaps de divisas para capturar estos diferenciales de tipos, evitando al mismo tiempo los vientos en contra estructurales que afrontan los importadores netos de energía.
Para gestionar el riesgo, debemos seguir de cerca las intervenciones de los bancos centrales asiáticos y las reservas de divisas en las próximas semanas. Por ejemplo, las reservas de India se han mantenido recientemente sólidas, por encima de los 650.000 millones de dólares, lo que da a los responsables de política un amplio margen para suavizar la volatilidad del tipo de cambio. Salvo que observemos una caída repentina y drástica de estos activos de reserva, deberíamos tratar cualquier debilidad de las divisas asiáticas como un rango de negociación temporal, más que como un colapso estructural.
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