En el Foro del BCE en Sintra, el presidente de la Fed, Kevin Warsh, afirmó que los avances en inflación habían mejorado, con las expectativas de inflación a corto plazo y los riesgos de inflación relajándose en las últimas semanas. Aun así, sostuvo que las presiones sobre los precios siguen siendo demasiado elevadas y reiteró que devolver la inflación al objetivo del 2% de la Fed es la principal prioridad del banco central. No ofreció nuevas orientaciones sobre la senda de política a corto plazo, dejando la visión predominante del mercado sobre la política monetaria en términos generales sin cambios.
Warsh describió las condiciones del mercado laboral estadounidense como estables y dijo que las perspectivas de crecimiento podrían haberse reforzado. También afirmó que EEUU está bien posicionado para beneficiarse de la inteligencia artificial, aunque advirtió que es demasiado pronto para juzgar si la IA resultará inflacionista o desinflacionista. En materia de gobernanza, reiteró la independencia de la Fed y señaló que la revisión de su marco de comunicación y su caja de herramientas de política sigue según lo previsto. Reafirmó su preferencia por los tipos de interés como herramienta principal y dijo que cualquier ajuste futuro del balance se abordaría con cautela y se comunicaría con claridad.
Implicaciones para los tipos de interés, la volatilidad y el dólar
Dada la reafirmación del presidente de la Fed de que la inflación es la máxima prioridad, creemos que el entorno de tipos “más altos durante más tiempo” ha venido para quedarse por un tiempo. Con el último dato de inflación del PCE subyacente aún anclado en un persistente 2,8%, muy por encima del objetivo del 2%, las esperanzas del mercado de un recorte antes del cuarto trimestre parecen excesivamente optimistas. Por tanto, deberíamos considerar vender opciones call fuera del dinero (out-of-the-money) sobre futuros SOFR de septiembre, una estrategia que se beneficia si la Fed mantiene los tipos sin cambios, tal y como se indica.
Los comentarios no aportaron nuevas sorpresas, lo que debería ayudar a contener la volatilidad del mercado a corto plazo. El índice de volatilidad CBOE (VIX) ha estado moviéndose en un rango relativamente acotado entre 13 y 16, y es poco probable que esta postura predecible de la Fed provoque un repunte significativo. Este entorno hace atractiva la venta de prima, por lo que podemos valorar strangles de vencimiento corto sobre el SPX, apostando a que el índice se mantiene en rango.
El compromiso de la Fed con una política restrictiva, especialmente cuando otros bancos centrales contemplan recortes, debería seguir respaldando al dólar estadounidense. El diferencial de tipos entre EEUU y Europa hace más atractivo mantener dólares, una tendencia que probablemente persista durante el verano. En consecuencia, vemos valor en comprar opciones call sobre ETFs del índice dólar como el UUP, posicionándonos para una fortaleza continuada del billete verde frente a una cesta de divisas extranjeras.
Estrategia para la renta variable en un contexto de tipos altos y estabilidad económica
Aunque unos tipos elevados pueden suponer un viento en contra para las acciones, la visión optimista sobre la economía estadounidense y la estabilidad del mercado laboral aportan un suelo sólido. El informe de empleo de junio mostró otro avance saludable, con una creación de 185.000 puestos de trabajo y una tasa de paro estable en un bajo 4,0%, reforzando la idea de que una recesión profunda no es inminente. Esto sugiere que una postura neutral en renta variable es prudente, haciendo viables estrategias como los iron condors sobre el Nasdaq 100 para capitalizar una evolución lateral de los precios.
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