Se espera que el IPC de Japón de junio se fortalezca tanto en la tasa general como en la subyacente. La inflación general se sitúa en el 1,7% interanual, frente al 1,5% de mayo, mientras que el IPC subyacente excluyendo alimentos frescos se proyecta en el 1,6% frente al 1,4%. El IPC subyacente excluyendo alimentos frescos y energía se prevé que se mantenga en el 1,8% por segundo mes consecutivo.
La valoración en derivados implica una subida de 25 pb del tipo del Banco de Japón (BoJ) hasta finales de año, y 50 pb de endurecimiento en los próximos 12 meses, llevando el tipo oficial al 1,50%. Incluso entonces, los tipos se situarían cerca del extremo inferior del rango neutral estimado por el BoJ, entre el 1,10% y el 2,50%. Con una política aún laxa y una economía operando por encima de su potencial, podrían reforzarse las expectativas de tipos más altos del BoJ, dando apoyo al yen japonés.
Presiones inflacionistas y perspectivas de política del BoJ
Esperamos que el próximo Índice de Precios al Consumo (IPC) de junio en Japón repunte ligeramente, señalando presiones inflacionistas más intensas. Se proyecta que la inflación general alcance el 1,7% interanual, frente al 1,5% de mayo, mientras que el IPC subyacente excluyendo alimentos frescos debería subir al 1,6%. Esta inflación persistente sugiere que el Banco de Japón (BoJ) afrontará una presión continuada para normalizar su política monetaria más rápidamente de lo que se anticipa actualmente.
En estos momentos, los mercados de swaps descuentan una moderada subida de tipos de 25 puntos básicos hasta finales de año, y un total de 50 puntos básicos en los próximos doce meses para situar el tipo oficial en el 1,50%. Sin embargo, incluso con estas subidas, el tipo permanecería en la parte baja del rango neutral estimado por el BoJ, entre el 1,10% y el 2,50%. Dado que la economía japonesa opera actualmente por encima de su potencial, creemos que estas expectativas de tipos son demasiado bajas y probablemente se revisen al alza.
Posicionamiento de mercado y perspectivas para el yen
Los operadores de derivados deberían prepararse para un yen japonés (JPY) más fuerte en las próximas semanas, posicionándose para desplazamientos al alza de la curva de rendimientos. La compra de opciones call sobre JPY o la toma de posiciones largas en JPY frente a divisas más débiles podría generar retornos elevados a medida que se ajusten las expectativas del mercado. Asimismo, operar futuros de tipos de interés a corto plazo (STIR) para capturar un ciclo de subidas más rápido de lo esperado ofrece en estos momentos un perfil de rentabilidad-riesgo muy asimétrico.
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