Señales de política y reacción del mercado
En los dos últimos días de negociación, el yen estuvo bajo presión después de que Mainichi informara que la primera ministra Sanae Takaichi expresó preocupación por nuevas subidas de tasas del BoJ en una reunión con Ueda el 16 de febrero. El gobierno también nominó a Toichiro Asada y Ayano Sato para unirse a la junta de nueve miembros del BoJ, y se les asocia con apoyo a estímulos económicos (medidas del gobierno para impulsar la economía, como más gasto o ayudas). El dólar estadounidense estuvo algo más firme antes de las conversaciones nucleares (negociaciones sobre energía y armas nucleares) entre Estados Unidos e Irán en Ginebra más tarde el jueves. El Índice del Dólar estadounidense (medida del valor del dólar frente a varias monedas) estaba cerca de 97,70, y Estados Unidos busca que Irán abandone planes para construir instalaciones nucleares. Ese tono más “duro” de Ueda (señal de preferir tasas más altas para frenar la inflación) terminó materializándose, ya que el BoJ realizó dos pequeñas subidas de tasas desde entonces, llevando la tasa oficial a 0,10%. Este movimiento estuvo impulsado en gran parte por la inflación persistente: según los datos del mes pasado, el IPC subyacente (inflación “central”, que suele excluir alimentos y energía por ser más volátiles) fue 2,8%, todavía por encima del objetivo del 2% del banco. Las preocupaciones del gobierno por el estímulo pasaron a un segundo plano ante esta realidad económica. En el otro lado del par, la Reserva Federal de EE. UU. mantuvo su tasa oficial cerca de 5,25% para combatir la inflación persistente de servicios (subidas de precios en sectores como salud, transporte o ocio). Esto ha mantenido una diferencia importante de tasas de interés entre ambas monedas. Esta brecha de rendimiento (diferencia de intereses que “rinden” dos monedas) sigue haciendo más atractivo mantener dólares estadounidenses que yenes japoneses solo por ganar intereses.Implicaciones para posicionamiento y riesgo
Para los operadores de derivados (productos financieros cuyo valor depende de otro, como opciones o futuros), esta amplia diferencia de tasas hace atractivas las posiciones largas en USD/JPY (apostar a que el USD/JPY sube) por su “carry” positivo (ganancia por cobrar una tasa más alta en una moneda que en la otra). Sin embargo, esta estrategia no está libre de riesgo, porque el par ahora es muy sensible a cualquier señal de más endurecimiento del BoJ (más subidas de tasas o menos estímulo) o a “intervención verbal” del Ministerio de Finanzas (comentarios públicos para influir en el tipo de cambio). En octubre pasado, unos pocos comentarios de funcionarios hicieron que el yen se fortaleciera casi 2% en una sola sesión. Con este contexto, comprar opciones call sobre USD/JPY (derechos a comprar a un precio fijado, para apostar por subidas con pérdida limitada) ofrece una forma de especular con más alza definiendo y limitando pérdidas posibles. Al recordar las subidas rápidas y repentinas del yen a finales de 2022 y durante 2024, sabemos que la volatilidad implícita (expectativa del mercado sobre la variación futura del precio, reflejada en el precio de las opciones) puede dispararse sin aviso. Estructurar operaciones que consideren estos posibles saltos de volatilidad será clave para gestionar el riesgo en las próximas semanas.Empieza a operar ahora — haz clic aquí para crear tu cuenta real en VT Markets.