El EUR/USD encadenó su tercera caída semanal consecutiva, retrocediendo hacia la zona de 1,1360 por primera vez desde finales de julio. El movimiento ha seguido la fortaleza del dólar estadounidense, con el spot bajando casi 4 céntimos desde un máximo de agosto ligeramente por encima de 1,1700, aunque el par logró avanzar el viernes. Las expectativas de tipos han sido determinantes: los mercados se han inclinado hacia un mayor endurecimiento de la Reserva Federal tras la última reunión del FOMC, mientras que el encarecimiento de la energía ha mantenido a la vista los riesgos de inflación en la zona euro y ha sostenido las apuestas por nuevas medidas del Banco Central Europeo. La valoración actual descuenta en torno a 33 puntos básicos de endurecimiento del BCE de aquí a fin de año, y la decisión del 29 de octubre se percibe como muy ajustada.
El posicionamiento se ha vuelto menos negativo. En la semana hasta el 15 de septiembre, los datos de la CFTC mostraron que los cortos netos en euros se redujeron a cerca de 27.000 contratos, mientras que la variación a 4 semanas aumentó hasta casi 32.100; el interés abierto cayó a aproximadamente 920.000, lo que apunta a cierres de cortos más que a compras nuevas. La exposición especulativa mejoró hasta el -2,93% y su percentil subió a 13,7, mientras que el percentil de la posición neta aumentó a 11,8, dejando un posicionamiento históricamente bajista pero menos tensionado. Entre los catalizadores de la próxima semana figuran los datos preliminares de inflación en Alemania y en la zona euro, además de los JOLTS, el ADP y las nóminas no agrícolas (Nonfarm Payrolls) en EEUU, junto con intervenciones de miembros del BCE y de la Fed. La huella global del euro sigue siendo significativa: da servicio a 20 países de la UE, representó el 31% del volumen de negociación de divisas en 2022 con más de 2,2 billones de dólares de media diaria, y el EUR/USD supone aproximadamente el 30% de las transacciones.
Dinámica de mercado y estrategias de volatilidad a corto plazo
Estamos viendo cómo el dólar estadounidense recupera tracción, empujando al EUR/USD hacia el nivel de 1,1360 tras su máximo cerca de 1,1700 en agosto. Con la reunión del BCE del 29 de octubre y datos clave de empleo en EEUU por delante, debemos prepararnos para un repunte de la volatilidad. Los operadores de derivados deberían tratar de aprovechar este impulso bajista en lugar de ir contra la tendencia dominante.
El par EUR/USD sigue siendo el más líquido del mundo, al representar alrededor del 30% del mercado diario de divisas de 7,5 billones de dólares, según el Banco de Pagos Internacionales. Los datos históricos también muestran que octubre suele ser un mes de elevada volatilidad para las principales divisas, con un aumento habitual del 10% al 15% en los rangos de cotización frente al verano. Recomendamos utilizar opciones a corto plazo para cubrirse ante estos vaivenes estacionales.
Posicionamiento especulativo y oportunidades tácticas
Los últimos datos de la CFTC (Commitments of Traders) muestran que los cortos netos especulativos en el euro han disminuido hasta alrededor de 27.000 contratos. Este cambio sugiere que los recientes rebotes modestos que estamos observando se deben a cierres de cortos más que a nuevas compras agresivas. Por ello, consideramos que cualquier rally temporal en las próximas semanas ofrece oportunidades estratégicas para establecer nuevas posiciones cortas.
La dependencia europea de las importaciones energéticas sigue alimentando las preocupaciones por la inflación, con los precios del Brent al alza y aumentando la presión sobre la zona euro. Esta presión podría obligar al BCE a actuar, pero mientras el mercado espere que la Reserva Federal mantenga tipos más altos durante más tiempo, el dólar probablemente conservará su ventaja por rentabilidad. Recomendamos centrarse en opciones put (de venta) sobre el euro para aprovechar esta divergencia fundamental persistente.
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