El yen japonés prolongó su caída, con un descenso del 0,2% frente al dólar estadounidense, y siguió rezagado respecto a la mayoría de sus pares del G10 hasta la sesión norteamericana del miércoles. Tras fracasar el intento de rebote de la semana pasada, la divisa volvió a dar la impresión de estar poniendo a prueba una zona que podría abrir la puerta a nuevos mínimos de varias décadas.
El repunte de las tensiones geopolíticas ha reactivado la preocupación de que unos precios del petróleo más altos puedan deteriorar aún más los términos de intercambio de Japón, añadiendo presión sobre el JPY. El USD/JPY ha escalado hasta máximos de varias décadas y cotiza en niveles no vistos desde 1986, lo que deja pocos puntos de referencia técnicos para identificar resistencias relevantes tras el último rally.
Las tensiones geopolíticas y la presión de las materias primas lastran al yen
Observamos una renovada debilidad del yen, con el par USD/JPY cotizando ahora por encima de 171,50, un nivel no visto desde 1986. Esta tendencia convierte al yen en uno de los peores desempeños dentro de sus pares del G10. El fallido intento de recuperación de la semana pasada sugiere que la presión bajista vuelve a intensificarse.
El reciente aumento de las tensiones geopolíticas es un riesgo clave, ya que el encarecimiento del petróleo perjudica a la economía japonesa. Con el crudo WTI cotizando de nuevo por encima de los 95 dólares por barril, el coste de las importaciones energéticas de Japón está aumentando, lo que contribuye al déficit comercial de 1,3 billones de yenes (¥1,3 tn) reportado el mes pasado. Esta dinámica debilita directamente el poder adquisitivo del yen en el escenario global.
Los diferenciales de tipos y el posicionamiento apuntan a más debilidad
Creemos que la diferencia de tipos de interés entre EE. UU. y Japón sigue siendo el principal motor. El Banco de Japón ha mantenido su tipo de referencia cerca del 0,1%, mientras que el de la Reserva Federal de EE. UU. permanece elevado en el 5,25%, lo que hace que el dólar sea una divisa mucho más atractiva para mantener. Este diferencial de rentabilidad sigue incentivando la venta de yenes para comprar dólares.
Con este contexto, posicionarse para una mayor debilidad del yen a través de los mercados de derivados parece prudente. Los datos recientes muestran que las posiciones netas cortas especulativas contra el yen están cerca de extremos históricos, lo que indica un fuerte consenso a favor de nuevas caídas. Consideraríamos comprar opciones call sobre USD/JPY para obtener exposición a mayores subidas con un riesgo acotado.
El par de divisas se encuentra ahora en una zona con poca resistencia histórica en los gráficos, lo que dificulta anticipar un techo. Históricamente, el USD/JPY ha cotizado por encima de 200, lo que sugiere que, si persisten las presiones económicas actuales, todavía hay un margen significativo para que el par siga subiendo. Creemos que intentar posicionarse en contra de esta potente tendencia es una estrategia de alto riesgo en estos momentos.
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