El USD/JPY se estabilizó por encima de 163,00 en la sesión asiática del miércoles, consolidando cerca de un máximo no visto desde 1986 tras el avance del día anterior. La operativa se vio contenida por los rumores de que las autoridades japonesas podrían intervenir para apoyar al yen, aunque el contexto general siguió favoreciendo la fortaleza del dólar.
El foco continuó en el diferencial de política monetaria entre el Banco de Japón y la Reserva Federal. El BoJ elevó en junio su tipo oficial a corto plazo al 1,00%, el nivel más alto desde 1995, mientras que se espera que la Fed mantenga su tipo de referencia en el rango del 3,50% al 3,75% en la reunión de julio de la próxima semana, dejando un diferencial de 250 a 275 puntos básicos que respalda el carry trade. La tensión geopolítica derivada de los intercambios entre EEUU e Irán y el cierre del estrecho de Ormuz también ha alterado los mercados energéticos; Japón depende de esa ruta para más del 90% de sus importaciones de crudo, lo que añade presión al yen. Sin grandes datos de EEUU previstos para el miércoles, la dirección del dólar podría depender de las intervenciones de miembros del FOMC y de nuevos acontecimientos en Oriente Próximo.
Riesgos de intervención en pleno récord de máximos
Sugerimos que los operadores de derivados actúen con cautela mientras el USD/JPY consolida por encima del nivel crítico de 163,00, moviéndose cerca de máximos de cuatro décadas. Aunque la tendencia fundamental sigue siendo alcista, la amenaza latente de una intervención repentina del Gobierno japonés para sostener al yen supone un enorme riesgo a la baja. Los datos históricos de la intervención récord de Japón por 9,8 billones de yenes a mediados de 2024 muestran lo rápido que el Estado puede forzar una caída brusca de varios yenes.
Pese al riesgo de intervención, creemos que el carry trade subyacente sigue siendo muy atractivo debido al persistente diferencial de tipos. Con la Reserva Federal previsiblemente manteniendo su tipo de referencia en el 3,50% al 3,75% la próxima semana y el Banco de Japón en el 1,00%, se mantiene una brecha de rentabilidad sustancial de hasta 275 puntos básicos. Es probable que este amplio diferencial siga tentando a los operadores a utilizar el yen barato para financiar activos de mayor rentabilidad en las próximas semanas.
Estrategias con derivados y vigilancia del mercado energético
Para moverse en este entorno de alto riesgo, recomendamos a los operadores de derivados evitar posiciones largas simples en spot y, en su lugar, utilizar estructuras con opciones. La compra de opciones put USD/JPY fuera del dinero puede ofrecer una forma asequible de beneficiarse de una caída repentina impulsada por una intervención. Alternativamente, implementar bull call spreads con barreras knock-out puede ayudar a capturar ganancias graduales al alza, limitando al mismo tiempo la exposición de capital si las autoridades japonesas entran en el mercado.
Además, debemos vigilar de cerca el aumento de las tensiones geopolíticas en Oriente Próximo y el posible cierre del estrecho de Ormuz. Dado que Japón importa más del 90% de su crudo a través de esta vía marítima, cualquier interrupción del suministro lastrará con fuerza al yen y avivará una inflación impulsada por la energía. Los operadores pueden aprovechar estos riesgos energéticos cubriendo sus posiciones en divisas con opciones call sobre crudo para compensar una posible debilidad del yen.
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