El USD/JPY cedió el viernes hasta rondar los 163,70, con una caída del 0,09% en la sesión tras marcar el jueves un nuevo máximo de casi 40 años. Se recortaron algunas posiciones largas ante la perspectiva de una intervención japonesa en el mercado de divisas, aunque el contexto general siguió favoreciendo al dólar estadounidense frente al yen. La divergencia de políticas entre la Reserva Federal y el Banco de Japón continuó siendo clave: el tipo de referencia de Japón, en el 1%, mantiene los costes de financiación domésticos muy por debajo de los de otras grandes economías y mantiene en el foco las operaciones de *carry trade*.
Los datos de EEUU apuntalaron al dólar. El PMI compuesto preliminar de S&P Global subió a 53,6 en julio desde 51,9 en junio, señalando una aceleración de la actividad del sector privado; el PMI de servicios también se situó en 53,6, mientras que el PMI manufacturero se moderó a 53,8. La encuesta se describió como coherente con un crecimiento del PIB anualizado cercano al 2% en el tercer trimestre, incluso cuando aumentaron las disrupciones en las cadenas de suministro y las presiones de precios, lo que mantiene la atención puesta en la reunión de la Fed de la próxima semana en busca de orientación sobre tipos. En Japón, el IPC se aceleró al 1,7% interanual en junio desde el 1,5% en mayo, mientras que el yen recibió presión adicional por el encarecimiento de la energía vinculado a las tensiones entre EEUU e Irán y a los temores de interrupciones en el suministro de petróleo; las advertencias verbales de los responsables no han revertido la caída.
Gestión del riesgo y estrategias de cobertura para operadores de derivados
Aconsejamos a los operadores de derivados prepararse para repuntes súbitos de volatilidad en el USD/JPY asegurando protección a la baja, en lugar de perseguir el impulso alcista. Aunque el par se mantiene cerca de 163,70, los datos históricos muestran que las autoridades japonesas ya gastaron un récord de 9,8 billones de yenes (unos 62.000 millones de dólares) en un solo mes durante 2024 para defender la divisa en niveles mucho más fuertes. Por esta amenaza, comprar opciones de compra de JPY (opciones de venta sobre USD) a corto plazo y fuera de dinero es una forma inteligente de cubrirse frente a una caída brusca inducida por una intervención.
Oportunidades de carry trade y estrategias de volatilidad
Creemos que el *carry trade* fundamental sigue siendo muy atractivo por el amplio diferencial de tipos entre la Reserva Federal y el 1% del Banco de Japón. Para capturar este rendimiento sin asumir un riesgo direccional excesivo, deberíamos utilizar opciones *knock-out* o *bull call spreads* (diferenciales alcistas de compra). Estas estructuras permiten beneficiarse de una fortaleza sostenida del dólar limitando las pérdidas potenciales si el Ministerio de Finanzas japonés entra de forma repentina en el mercado.
Con la reunión de política de la Fed la próxima semana y un PMI compuesto de EEUU actualmente sólido en 53,6, es probable que la volatilidad implícita a corto plazo esté infravalorada. Recomendamos comprar *straddles* o *strangles* de vencimiento corto para aprovechar los movimientos de precio en torno a estas publicaciones macro de alto impacto. Esta estrategia garantiza estar posicionados para ganar tanto si la Fed mantiene su sesgo restrictivo como si el BoJ sorprende al mercado con advertencias de tono más hawkish sobre el aumento de los costes energéticos.
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